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SANGRE DE MUÉRDAGO: «LA INFLUENCIA GALLEGA OCUPA LA QUE MÁS A LA HORA DE GESTAR UNA CANCIÓN»

SANGRE DE MUÉRDAGO: «LA INFLUENCIA GALLEGA OCUPA LA QUE MÁS A LA HORA DE GESTAR UNA CANCIÓN»
16 NOVEMBER 2020

Compuesta por Pablo C. Ursusson (guitarra, zanfoña, composición, letras, voz, percusión), Georg “Xurxo” Börner (nyckelharpa, viola, voz), Erik Heimansberg (flauta, voz, percusión) y Asia Kindred (arpa céltica), Sangre de Muérdago es una de las propuestas actuales de folk gallego más interesantes, tanto a nivel estatal como internacional. Sus composiciones son únicas, beben de la cosecha propia de los músicos, inspiradas en las melodías y cadencias más pausadas del folclore gallego de finales de los setenta e inicios de los ochenta, del acid-folk inglés o de las polskas escandinavas.

El primer viernes de noviembre lanzaban su nuevo trabajo discográfico, Xuntas (2020), un LP de 11 canciones grabadas «allá donde los tilos» entre marzo y mayo que, como de costumbre, nos invitan a cerrar los ojos y bailar; bailar al ritmo de esa música ensoñadora y cálida, de ese folk misterioso que nos guía a través de su bosque sonoro.

 

 

 

De los montes de las Fragas do Eume (A Coruña) a Leizpig (Alemania); hace más de diez años de la creación de Sangre de Muérdago, ¿cuál es el germen del encuentro y cómo evolucionó después en Alemania?

Pablo C. Ursusson: «Sangre de Muérdago surgió de la amistad y la visión que yo compartía con Jorge Olson de Abreu, un buen amigo mío de origen brasileño. La vida nos juntó y la semilla de Sangre de Muérdago fue plantada en 2005. En 2007, los caminos nos juntaron de nuevo en Barcelona, bautizamos la cosa como Sangre de Muérdago y grabamos la maquetita cutre que tenemos. Yo vivía por la zona del Eume y allí compuse el que fue el primer disco y parte del segundo. Esos tiempos también vieron la muerte de Jorge, que llegó de repente a finales de 2009; ahí hubo un punto extra de compromiso y dedicación a Sangre de Muérdago por mi parte, que desde ese rato siguió creciendo y evolucionando hasta el día de hoy.

En Alemania, y con el paso de los años, conseguí tener una formación sólida de músicas y amigas con las que sigo tocando ahora y con las que, afortunadamente, también seguimos  evolucionando y aprendiendo en el interminable camino de la música y la expresión artística».

 

Curiosamente, tenemos a varios artistas y grupos de la plataforma con residencia en el país bávaro que acuden allí en búsqueda de nueva inspiración. En el caso de Sangre de Muérdago parece lo contrario: que la música es un ejercicio de nostalgia, de vuelta a las raíces. ¿Es así? En cualquier caso, ¿qué aporta Alemania a vuestra música?

Pablo: «Mmmh, no sé si Alemania en sí aporta algo, pero la distancia definitivamente lo hace. Vivir lejos del Atlántico y los montes y bosques gallegos me produce mucha morriña, que, a veces, probablemente aporte una melancolía añadida. Las influencias aun así llegan también de otras músicas y músicos independientemente del origen o de dónde te encuentres en ese momento. La música folk en Alemania en general no está tan presente en la gente como puede estar en nuestra tierra, pero en los últimos años pienso que hay un resurgimiento, lento, pero muy interesante».

 

«Verdaderamente mágico» o «imposiblemente hermoso» son algunos de los tantos elogios, precisos y contundentes, con los que describen vuestro trabajo. ¿Cómo definirías el proyecto, musicalmente hablando?

Pablo: «A día de hoy ya no sé, lo llamamos folk y tenemos un profundo respeto por la música tradicional. Intentamos evolucionar a partir de ahí, y cargar el espíritu ancestral de la música».

 

 

Partís de instrumentos tradicionales, como zanfoña bodhran, viola de teclas, arpa celta, entre otros, ¡incluso un pandero de Peñaparda! A la hora de componer, ¿cómo es la elección de la instrumentación?¿Varía según lo que queráis transmitir encima del escenario o en la grabación de los temas?

Pablo: «Normalmente nuestras canciones nacen de la guitarra o de la zanfoña, después la selección de los instrumentos viene consciente e inconscientemente de alguna manera. Cuando la canción es con la guitarra en mis manos, normalmente Erik toca la flauta, y cuando yo toco la  zanfoña él suele a tocar el pandero y, últimamente también el clarinete bajo. Creo que cada canción pide por ella misma la instrumentación, solo hay que saber escucharlas :)».

 

La música de Sangre de Muérdago se escucha como un largo sendero entre magia y naturaleza, ¿de dónde viene esta conexión, tan ancestral y mística?

Pablo: «Me alegro que te produzca esa sensación pues, de hecho, intentamos llevar ese espíritu mágico y natural. Creo que la conexión la forjamos cada una de nosotros en su camino por la vida misma. A día de hoy, es fácil caer en uno progresivo distanciamiento del mundo natural y el mundo mágico, pero aún está en nuestras manos, lo que no sé es por cuántos años más si el mundo sigue el camino de la inercia que lleva.

En nuestra tierra tenemos la suerte de cargar una tradición oral muy fuerte, comparable a poblaciones indígenas de otras partes del mundo, pero sabemos bien que nosotros, las personas, valoramos más las cosas en su ausencia que en su presencia, y probablemente esos derroteros son los que esperan por nosotros en este ámbito… aunque ojalá esté yo equivocado».

 

Escuchamos guiños al folk inglés, cadencias al folk oscuro o antifolk, pero ¿qué hueco ocupa el folk gallego a la hora de crear sobre el pentagrama?

Pablo: «En realidad la influencia gallega ocupa la que más a la hora de gestar una canción, pero como ya dije, las influencias llegan de muchos puntos, y al final lo que buscamos en la música es un sentimiento, una emoción, una visión. Yo compongo sin pensar en nada de esto e intentando escuchar al corazón».

 

 

Entre algunos de esos «misterios» de los que tenemos la suerte de ser partícipes, están los títulos, en gallego su mayoría, de vuestras piezas. ¿De qué manera influye nuestra lengua en las composiciones?

Pablo: «La cuestión de la lengua es algo natural que realmente no lo cuestiono, ya no por absolutismo, sino por naturaleza, fue algo que nunca fue pensado ni considerado, simplemente es. Los dos temas que cantamos en inglés son de nuestro segundo disco, y tienen los dos su  propia historia y es algo circunstancial.

La lengua gallega es muy musical y cariñosa, si la comparas con el castellano o el alemán, creo que es bastante obvio que nuestra lengua es más “redonda”, musical y dinámica.  Fonéticamente produce a menudo unos sonidos muy potentes, antiguos, y también invocaciones muy hermosas; creo que funciona de maravilla como reclamo de energías telúricas de nuestra tierra que nos recuerdan quién somos y de dónde venimos».

 

Vuestros acordes conquistaron Europa, la costa del Pacífico de América del Norte, el este de Asia… ¿cómo describiríais la acogida de vuestro folk al otro lado de nuestras fronteras? ¿Y en Galicia?

Pablo: «Afortunadamente siempre fuimos muy bien acogidos allá donde tocamos. En América del Norte siempre tocamos en la costa oeste hasta ahora, y las tres giras que hicimos allí en 2012, 2014 y 2018 fueron muy bien acogidas. En Europa siempre muy bien, ya hicimos muchas giras por todo el continente, si no me equivoco ya van unas 15 giras europeas desde el 2012, en las que tocamos casi todo país que se encuentre entre Portugal, Escocia, Finlandia, y los Balcanes.

La gira asiática fue todo un experimento, pero fue una de las experiencias más increíbles; tocamos muchos conciertos en China, Taiwán y Hong Kong. La acogida fue hermosa y tuvimos que firmar más discos y hacernos más fotos con los fans que nunca, el público asiático tiene mucho interés por nuestra música y mensaje, y por nuestros instrumentos. También, aunque la gira requirió mucha voluntad y energía, repetiríamos sin duda».

 

 

Al hilo, ¿encontráis alguna diferencia o similitud destacable entre el público que acude a vuestros conciertos en los tres continentes?

Pablo: «Sí claro, muchas de ambas. Aun así, creo que las diferencias a menudo vienen más dadas por la naturaleza del evento y también la promoción del mismo. Tenemos la gran suerte de tener un público muy respetuoso hacia nuestra música, que tiene muchos pasajes y canciones bien delicadas, pero la gente normalmente viene a nuestros conciertos a dejarse llevar en un viaje hacia los interiores de cada uno o una. Y creo que esa cualidad de respeto de hacia la expresión musical que se está experimentando es para mí la similitud más importante».

 

Hace un par de años os acercabais a la poesía gallega con Noite (2019), LP en el que escuchábamos poemas de Celso Emilio Ferreiro y Manuel María, seis años después de musicalizar a Rosalía de Castro. ¿Por qué estos poetas en general y “Longa noite de pedra” y “O amor”, en particular?

Pablo: «Siempre fui fan de la poesía y prosa gallega y disfruto de muchas autoras, Celso Emilio, Rosalía y Manuel María son tres que siempre influenciaron mi escritura y reverencio su habilidad para transmitir sentimientos a través del medio natural que a menudo describen.

En particular “Longa noite de pedra”, “A xustiza pola man” o “O amor” son poemas que tienen mucha fuerza y claridad describiendo sus respectivos sentimientos, y todos aterrizaron de manera natural en nuestras composiciones».

 

 

Venís de presentar vuestro nuevo disco, Xuntas (2020), grabado en directo en vuestro estudio The Fire Vessel. ¿Cómo ha sido la experiencia? Ahora, con el disco en la mano, ¿habéis quedado satisfechos con el resultado del sonido en directo?

Pablo: «El disco no fue todo grabado en riguroso directo, sí que grabamos una buena parte de él en directo, y así lo hicimos tanto en Xuntas como en Noite o O Camiño das Mans Valeiras. Lo que hacemos es grabar la base de todo con un cuarteto en directo (de esta vez fue guitarra/zanfoña,  nyckelharpa, viola y arpa céltica), pero después hay elementos que van grabados por arriba de todo eso, como por ejemplo el pandero, la flauta, las voces, o las cajas de música. Por diferentes razones estos instrumentos van grabados por separado.

Quedamos muy satisfechos con sonido conseguido en Xuntas y creo que, hasta ahora, es el sonido de nuestros discos con el que he quedado más contento».

 

A lo largo de las 11 canciones que componen el disco bailamos al ritmo de música ensoñadora y cálida, de un folk misterioso que nos guía a través de ese bosque sonoro tan característico. Esta vez, ¿dónde encontrasteis inspiración para crear una musicalidad tan definida?

Pablo: «Creo que siguiendo la evolución natural de lo que venimos haciendo durante toda nuestra carrera; no hay mucho misterio :)».

 

 

Influencias de música antigua y clásica, folk inglés, y dosis de psicodelia y punk empolvan las composiciones «de bosques de hadas». ¿Cómo fue el proceso creativo? ¿Trabaja Sangre de  Muérdago primero con las melodías y luego con las letras, o al revés?

Pablo: «Trabajamos primero desde la música. Sí que es posible que a veces tenga yo letras y poemas ya escritos que después inspiren alguna de las músicas, pero por lo general la música aparece primero.

Y sí, pienso que todas esas corrientes musicales influyen en la nuestra propia y nosotras mismas disfrutamos tanto de foliadas barrocas como del folk más ácido y psicodélico, y todo lo que hay en medio. La influencia punk pienso que bien más añadida en nuestro espíritu, pero creo que de vez en cuando también se nota en algunos arreglos».

 

Para este álbum habéis contado con Steve Von Till (voz) y Germán Díaz (zanfoña) en un par de temas, ¿cómo surgieron estas colaboraciones?

Pablo: «Pues ambas colaboraciones surgieron de la amistad y la admiración que tenemos hacia ellos. Steve Von Till es un artista enorme que logra transmitir sentimientos hermosos y ancestrales con su música. Cuando lo conocí en persona me sorprendió que ya estuviera familiarizado con nuestra música y, al cabo del tiempo, él mismo sugirió una colaboración en directo, pero con los tiempos que corren con la COVID no está fácil la cosa. Así pues, de momento ha quedado la colaboración en el disco y la del directo ya se verá en su día.

Germán Díaz y un buen amigo y una inspiración constante. Su visión y sentimiento musical y  artístico son del más alto rango, y es una auténtica honra contar con él en nuestro disco. Cuando escribimos la canción en la que él colabora, la idea de invitarlo surgió enseguida».

 

 

La tercera pista es “Unha das peores cousas que escoitei no 2019 foi ‘Pedir perdón é un acto de debilidade’”… y con la retranca propia de la tierra, le dedicas una canción precisamente a la frase, ¿con qué objetivo?

Pablo: «El título de esta canción surgió de una situación real en 2019 cuando escuché a alguien decir esa frase a su amigo que acababa de disculparse delante de alguien por cualquier cosa, e inevitablemente tuvimos una conversación acerca de lo que realmente significa. Me dio que pensar en las próximas semanas y finalizó como título de la canción que estaba escribiendo en ese momento».

 

 

Xuntas viene acompañado de un libro con las letras de las canciones y las historias que hay detrás cada una de ellas. ¿Alguna que quieras compartir especialmente?

Pablo: «Pues algunas son bastante largas pero creo que “De néboa e choiva” es una canción que nos llevó un tanto montar. Se formó y se transformó a sí misma mientras la fuimos desarrollando. Tuvo letra una vez, después ya no. Cambió y regresó y se puso de cabeza hacia abajo y patas arriba, y durante un tiempo también removió el cerebro de algunos de mis queridos compañeros de banda. Pero aquí está, la hicimos, muy probablemente una de las piezas más  intrincadas que escribimos, introduciéndonos también en otros lenguajes, colores y emociones, pero también volviendo aquí y allá, al mismo lugar donde todo comenzó, como un viaje con diferentes estaciones.

Es complicada por una razón sin embargo… en mi interior, “De néboa e choiva” es una pieza escrita para todas las mujeres que sufrieron abuso de cualquier naturaleza. Intenta ser una caricia reconfortante, una mano afable y cariñosa que ayude a erguirse y sonreír de nuevo hacia una vida que volvió los ojos hacia otro lado. Es un canto a todas las mujeres que cantan en soledad, que llevan el sol y las estrellas a sus espaldas para iluminar su propio camino. Es también una canción para aquellos momentos en los que solo quieres acostarte con la cara en  suelo intentando transformarte en otra hoja que se funde lentamente con la tierra. Es un “estoy contigo, amiga”.

Es una nana para todas y todos los que no podéis dormir, para todas y todos los que sufrís en las sombras, olvidadas, sin otra compañía que los ecos de los malos recuerdos. Para todas las que contáis las arrugas de la cara esperando el día de la liberación de esta vida. Esperamos que estas melodías puedan iluminar algunos de los pasos que tenemos por delante, con dulce melancolía, miramos hacia delante y no seremos derrotadas, la fuerza y el placer de una sonrisa es la última lucha que podemos permitir, que este mundo gane sobre nosotros.

Por muy imposible que parezca a veces, no dejéis que os roben las sonrisas y vuestro baile, aunque puedan ser olvidados durante largos períodos de tiempo, se encuentran siempre en algún lugar dentro de nosotros, esperando a ser recogidos de nuevo y ser llevados con orgullo y autodeterminación. Pues una sonrisa puede ser el comienzo de un nuevo sol… "brilla tanto que queme en sus ojos"».

 

 

En Bandcamp podemos ver un montón de seguidores internacionales que os apoyan no solo escuchando, sino comprando vuestra música. La edición de vuestros discos está especialmente cuidada en un contexto de consumo digital, ¿seguís apostando fuerte por los discos como objetos?

Pablo: «Yo los veo como una propuesta artística en conjunto con la música que se presenta. Siempre pensé que un disco pasa una vez, se compone, se graba, se edita y el siguiente ya será otro. Y creo que es por eso mismo que tratamos nuestras ediciones con mucho cariño e intentamos aportar todo lo que podemos, ya no solo en la música también en la edición en la que es presentada, que se unan en una sola esencia conjunta y, de hecho, intentar quitarle ese carácter de objeto todo lo que podamos».

 

 

¿Cómo veis la vuelta a los escenarios en un futuro próximo… aún con restricciones, mascarilla, etc.? ¿Qué podremos esperar de un directo de Sangre de Muérdago?

Pablo: «Espero que encontréis magia y cariño, lo que no sé es cuándo… y creo que me voy a reservar con las predicciones, al fin y al cabo solo puedo imaginar, pero lo que sí deseamos es tener la oportunidad de compartirla en vivo lo antes posible, no cabe duda».

 

En la actualidad, ¿qué artista o grupo gallego nos recomendarías? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?

Pablo: «Moura, Germán Díaz y Benxamín Otero, Trilitrate, Peña, Abraham Cupeiro, Larkhill, Nashgul…».

 

Si abriésemos vuestra cuenta de Spotify, ¿qué escucharíamos? 100% Sinceridad – 0% Vergüenza.

Pablo: «Spotify no es mi favorito ¡pero cojo la pregunta! Black Sabbath, Malicorne, Eleni Karaindrou, Hällas, Efrén Lopez, Hawkwind, Milo ke Mandarini, King Crimson, Motörhead, Patrick Bouffard, Jordi Savall, François Lazarevitch, Ill Wicker…».

 

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