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QUILMA: «NO PODEMOS MÁS QUE DAR LAS GRACIAS POR LA TREMENDA ACOGIDA DE ‘PUNTO DE PARTIDA’»

QUILMA: «NO PODEMOS MÁS QUE DAR LAS GRACIAS POR LA TREMENDA ACOGIDA DE ‘PUNTO DE PARTIDA’»
21 DECEMBER 2020

Hablan de «rock en continua involución y autodestrucción y, desde su creación en 2013, fue variando sus miembros hasta lograr la formación actual y «tener una formación estable y saber todo lo que quieren». Desde la Illa de Arousa, voz, batería, bajo, guitarras y teclado conforman Quilma, banda de rock en gallego que, a veces, coquetea con el pop a través de estructuras poco convencionales en sus composiciones.

Punto de Partida (2020) es su debut discográfico, un álbum que venció la crisis del coronavirus y, tras meses de incertidumbre, salió al mercado el pasado mes de noviembre y, a la espera de poder volver a subirse a los escenarios, Quilma agotaba la primera tirada en formato físico ¡en la primera semana!

 

 

Se podría decir que Quilma es una amalgama de otras formaciones, pasadas y presentes, de la orilla sur de la ría de Arousa, ¿cuál es el germen de la banda?

Quilma: «Sin duda es una amalgama de lo más dispar; todos los componentes venimos de formaciones y estilos tan diferentes como el folk, rock, pop o música clásica. Por distintos motivos esos proyectos fueron quedando por el camino y, después de muchos cambios, llegamos al punto en el que estamos. Además, todos los que estamos en la banda morimos por la fe de tocar en directo».

 

Descubrimos que le cogisteis prestado el nombre a punta Quilma, en la Illa de Arousa... ¿por qué Quilma? ¿Tiene algo especial ese lugar para vosotros?

Quilma: «La verdad es que el nombre se lo puso un seguidor y amigo de la banda, Miguel Suárez. Cuando surgió, ese nombre gustó por la sonoridad y, sobre todo, por lo evocador del sitio en sí mismo. Punta Quilma es de los pocos lugares desde los que puedes divisar mar abierto, e incluso ver Areoso; la verdad es un sitio con magia».

 

 

Siendo tantos componentes habrá influencias de lo más variado, pero encontramos que destacáis entre ellas a Depeche Mode, Manuel de Falla o Sonic Youth; electrónica británica y rock alternativo estadounidense, ¿de qué manera encaja la música clásica de Falta entre los dos géneros?

Xose Piñeiro: «Es difícil de encajar, la verdad… en este caso es más una cuestión de introducir parámetros de carácter folclórico, como él hacía. La música de Manuel de Falla está llena de referencias al folclore andaluz y es muy sencillo de encontrar; en nuestro caso, y debido al tipo de instrumentación, es un poco (o un mucho) más difícil de reconocer pero, por ejemplo, “Covarde” tiene una estructura parecida la una alborada o una muñeira por el hecho de tener una parte más introductora y después una parte más rítmica, además de compartir tipo de compás con la muñeira, ya que las dos tienen un compás 6x8, y por semejanzas de compases que tanto usan la tradición andaluza y la gallega. ¿Me estoy enrollando mucho?».

Quique Barreiro: «Cuando se trata de hablar de estos temas, como se nota que el chico es todo un maestro que larga unas chapas tremendas. Pero coñas fuera, llevo con ellos casi tres años y Xose, que se puede decir que es el líder de la banda, no deja de maravillarme con sus conocimientos musicales. Me meto mucho con él, pero procuro absorber todo lo que puedo de su conocimiento, que es increíblemente grande, y nos hace a todos mejores músicos».

 

Hasta os atrevéis a hacer arreglos para cuerdas en “Covarde” o “Chavaliño”...

Xose: «Personalmente soy muy fan de una banda de Brooklyn que se llama Earthquake Lights, que usa arreglos de cuerda en su música sistemáticamente, por eso se nos ocurrió la idea de introducirlos, y también para suavizar y hacer contrapunto a tanto guitarreo».

Quique: «La verdad es que las cuestiones técnicas las va a responder Xose todas; uno porque controla mucho… y dos porque le encanta».

 

 

Definís vuestras composiciones como rock popgresivo, ¿cómo fue la evolución de vuestro sonido hasta conseguirlo? También hay algo de metal (progresivo), ¿no?

Quilma: «Lo de popgresivo se lo puso el primer cantante de la banda, porque decía que las estructuras de los temas siempre caminan hacia una parte nueva y en algunos casos, como en “Noso mar” o “Nada”, es muy evidente que la estructura va hacia delante sin volver a los versos del principio. También es cierto que puede haber influencias del metal progresivo, ya que Víctor y Jorge son muy fans del estilo.

Como curiosidad, decir que Jorge —teclista-violinista, que no pudo estar para aportar en esta entrevista— es amigo de Jordan Rudess, teclista de la banda Dream Theater, ¡por lo que algo siempre queda!».

 

 

 

Acabáis de presentar Punto de partida (2020), ¡por fin!, después de meses de demora por la crisis de la COVID-19. ¿De qué manera os afectó este tiempo de incertidumbre, ese en el que deberíais estar haciendo promoción del disco?

Xose: «Barajamos el hecho de sacar el disco más adelante, porque tenemos claro que el efecto “disco nuevo” siempre es un aliciente para aspirar a tener algo de visibilidad, pero después de tanto tiempo, teníamos curiosidad por ver como reaccionaba la gente. Y también porque, después de siete años, queríamos ver el trabajo materializado».

Quique: «Es que yo son muy culo inquieto y no valgo para estar mirando como “pasa la vida”. Sabía que el momento era complicado, pero no puedes dejar de vivir y hacer cosas, tocaba tirarse un poco a la piscina. También es cierto que después de varios proyectos fallidos por unas cosas u otras, moría por esto… y no puedo dejar de darle las gracias a la banda porque cumplí un sueño de niño por y con ellos».

 

 

 

Aun así, ¡agotasteis la primera tirada en pocos días! ¿Esperabais tan rápida acogida u os cogió un poco como por sorpresa?

Quilma: «Pues la verdad es que estamos encantados con la acogida porque habiendo tanta plataforma digital, la situación… las condiciones no eran las mejores; y por eso no podemos más que dar las gracias por la tremenda acogida; está en camino a segunda remesa.

Sobre todo, tenemos unas ganas infinitas de salir a defenderlo, primero, porque será señal que finaliza esta tremenda pesadilla y, segundo, porque lo que más nos gusta es el directo. ¡Ojalá tengamos pronto la posibilidad de estar arriba de un escenario!».

 

Grabado en KSF Studio (Illa de Arousa), el álbum recoge nueve cortes que escapan del típico estrofa-estribillo, ¿cómo fue el proceso creativo, la selección de los temas? Buena parte de ellos son revisiones de canciones que ya habíais grabado con anterioridad como “Focos guía”, “Nada” o “Nuestro mar”. ¿Por qué darles ahora una vuelta?

Xose: «La mayoría de las canciones estaban compuestas desde había tiempo, pero al tener varios altibajos en la formación, se respetaron las aportaciones de los miembros que ya no están en la banda, y lo lógico era que los “nuevos”, por decirlo de alguna manera, revisaran y aportaran al tema para sentir la canción como propia».

Quique: «Se puede decir que fui el último en llegar, y sí que es cierto que tuve que interiorizar los temas y en algunos propuse hacer pequeños retoques, para respetar el hecho anteriormente y a la vez hacerlos míos. La banda me dio total libertad y yo procuré hacerlos míos variando lo menos posible, aunque sí es verdad que alguna cosa sí tuve que llevarla a mi terreno para estar cómodo».

 

 

Hablando de darle vueltas las cosas, Xosé Piñeiro afirmaba en una entrevista que «si pudiese borraría todos los solos de guitarra que hice». ¿Síntoma de perfeccionismo o es que el confinamiento dio mucho tiempo para repensar las cosas?

Xose: «¡Qué buena esta! Ya veo que no se puede tener un mal día [risas]. No es que no me sienta orgulloso de ellos, pero con la nueva formación somos tres guitarristas y un violinista. Eso implica que se pueden hacer mezclas de guitarras y cuerda que pueden quedar muy efectistas sin tener que centrarlo todo siempre en una guitarra solista. Buen ejemplo de esto es “Covarde” que, en vez del típico solo, tiene un interludio instrumental de dos guitarras, violines y violonchelo haciendo un contrapunto melódico, que creo que le da un punto de dramatismo al tema muy intenso».

 

Al hilo de esta puesta al día, llevando Quilma siete años de existencia, ¿por qué ver el disco como un «punto de partida»?

Xose: «Ahora tenemos una formación estable y sabemos todos lo que queremos».

Quique: «El nombre se me ocurrió un poco por lo que dice Xose y, además, porque tengo un vicio y pasión por jugar a las cartas, algo exagerado. Se puede decir que, más que ocurrir, surgió por juntar las dos cosas… y no me dijeron que no, así que les debió gustar».

 

También escuchamos una versión de “Xadrez”, original de Neuroband, que rinde tributo al escritor, filósofo y músico Manuel Seixas. ¿De dónde viene esa idea-homenaje a Seixas y por qué esta pieza en concreto?

Víctor Karallada: «La verdad es que podría ser cualquiera de los temas de Manuel, primero porque somos muy amigos y, segundo, porque cuando fue la composición del tema, yo fui uno de los que ayudó a hacerlo. Quilma lleva tocando este tema desde antes que yo entrase, pero es un guiño y un pequeño homenaje a una persona y una banda muy queridas por nosotros en general, y por mí en particular».

 

 

Leemos que «todos los caminos llevan la Quilma», pero ¿qué caminos sigue Quilma a la hora de componer? ¿Qué, o quién, os inspira? Como buenos «progresivos» todo el desarrollo instrumental es complejo y muy cuidado; en cuanto a las letras, ¿de qué temas os gusta hablar?

Xose: «El tema instrumental siempre es complejo. Partimos de una idea de un riff y después la vamos desarrollando poco a poco, dándole vueltas hasta empacarla en un estilo que nos sintamos cómodos.

En cuanto las letras, hay de todo, desde las más personales, que puede explicar Quique, hasta la reivindicación del movimiento ecológico y de sostenibilidad ambiental, como puede ser “Nada”. También hay letras que pueden ser ambiguas y cada uno puede darle su propio significado».

Quique: «Cuando llegué a la banda estaban la mayoría de las letras hechas, en algunas hice pequeñas modificaciones, y otras las escribí completas… las menos realmente y, como casi todo lo que se hace en Quilma, pasando por el filtro del resto de la banda. Soy bastante raro a la hora de escribir, y hay quien piensa que soy demasiado literal, y quien piensa que soy demasiado etéreo; tendré que buscar un término medio.

En lo que se refiere a la temática, no soy una persona de escribirle al amor o al desamor, politizar las letras o hacer reivindicaciones; puede que escriba sobre todos ellos o sobre ninguno de esos temas. Me gusta escribir de cualquier cosa, que puede ser desde algo tan trivial como una partida de cartas o pasar a algo tan trascendental como la muerte de un amigo, como queda plasmado en “(Des)conexións”, pero siempre sin censurarme en la temática».

 

 

 

La elección del gallego ¿lo veis más como algo natural que reivindicativo o tiene un poco de ambas cosas?

Quilma: «En esta estamos todos de acuerdo. Nos sentimos más cómodos hablando y componiendo en gallego y, de paso, reivindicamos que el gallego es nuestra lengua y nuestra cultura. ¡Así que un poco (o un mucho) de ambas!».

 

Para el videoclip de “Covarde”, vuestro último single del disco, contasteis con otra paisana del Salnés, la cambadesa Pauliña. ¿Qué tal la experiencia junto a ella, cómo surgió la colaboración? ¿Qué posibilidades hay de veros juntos en el escenario?

Quique: «Supongo que me toca decir que Pauliña y yo somos pareja. Xose había comentado hacía tiempo que le apetecía hacer un videoclip de “Covarde” y, durante el confinamiento estábamos en casa un poco aburridos, así que le propuse que me ayudase a darle una sorpresa a la banda haciendo un videoclip casero sobre una idea al aire que lanzó Xose; de hecho, muchas partes del videoclip están grabadas por mí con el móvil.

Después hablé con mi prima Rachel Martínez, que ya nos había hecho el video de “Focos guía”, y le comenté que si estaba muy aburrida, podíamos hacer un videoclip. Una vez llegó a sus manos, todo cobró otra dimensión. Ya se podía comenzar a salir a la calle y, contando con amigxs de Cambados y Santiago (que nunca les daré las gracias lo suficiente), Rachel fue montando todo. La verdad, el resultado gustó mucho en general… y yo quedé feliz.

Para mí, trabajar con Paula es todo un orgullo y una gozada. Es una mujer que sabe lo que quiere y con un talento extraordinario, no dejo de aprender a su lado todos los días. En su segundo disco, A Malfalada, colaboré grabando voces y tuve la suerte de subir al escenario con ella en múltiples conciertos, pero en esta ocasión, espero que pueda colaborar ella con Quilma, y seguro que se subirá con nosotros en más de una ocasión en cuanto volvamos a los directos».

 

 

 

¿Cómo veis la vuelta a los escenarios en un futuro próximo... aún con restricciones, mascarilla, etc.? ¿Qué podremos esperar de un directo de Quilma (además de nuevos solos de guitarra de Xose Piñeiro)? ¿Cambiarán mucho los temas de cómo los escuchamos en el disco?

Xose: «Yo soy optimista por naturaleza y creo que no tardaremos mucho en volver a una pseudonormalidad, aunque puede que la gente tenga respeto a los grandes eventos tal como los conocemos. Respecto a los temas, sí que tendremos que hacer algún arreglo, porque no es muy viable llevar un cuarteto de cuerda a todos los conciertos; aun así bien, las estructuras no van a variar y los solos también se quedan… ¡de momento [risas]!».

Quique y Víctor: «¡Nosotros solo podemos añadir que tenemos unas ganas infinitas por salir a defender el disco!».

 

 

En la actualidad, ¿qué artista o grupo gallego nos recomendaríais? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?

Xose: «Yo soy muy fan de IGMIG, que es la banda más loca que conocí nunca, tiene un directo que no deja indiferente a nadie. Creo que en Galicia hay tantas y tan buenas propuestas musicales que casi abarcan todos los estilos, me gusta mucho el rock&roll de Familia Caamagno, el nuevo disco de Guadi Galego, el pop indie de Cristian Silva, Talabarte, Mercedes Peón... ¿sigo? [risas]».

Víctor: Deja para el resto, anda…Yo voy a recomendar Machina y BALA».

Quique: La escena musical gallega me parece espectacular, y como me cuesta decir pocos, voy a dar cuatro nombres: Guadi Galego y Pauliña, por si queda alguien que aún no haya disfrutado de su música; DOEN que hacen una música con un gusto y calidad altísima; y, por último, mi grupo de cabecera junto con David Bowie… Airas, ¡que grandes son!».

 

Si abriésemos vuestra cuenta de Spotify, ¿qué escucharíamos? 100% Sinceridad – 0% Vergüenza.

Xose: «En mi cuenta hay de Spotify hay un 50% de vergüenza y otro de sinceridad, ya que hubo un tiempo me dediqué a pinchar en fiestas y bodas, lo que suponía poner música tremendamente trillada y de un estilo, digamos, poco edificante, y por eso tengo una llena de listas un poco raras… [risas]».

Víctor: «Yo todo sinceridad… en mi Spotify suena A Perfect Circle, Tool, Dredg, Muse, Foo Fighters...».

Quique: «Yo no entiendo lo de la vergüenza la verdad... si te gusta algo no sé por qué debes avergonzarte. Todo tiene cabida, todos tenemos nuestro público y eso es lo más bonito de la música y la cultura. Mi spoti va con mi estado de ánimo y sobre todo es muy ecléctico. Tengo momentos que estoy on fire y suena Bowie, Muse, los Rolling… y otras épocas que solo escucho a Nacho Vegas, Xoel López o Bunbury. Y digo estos nombres por no repetirme y porque no me da para nombrar a todas. Lo cachondo es que hago listas de reproducción sin más criterio que lo que me apetece meter en ese momento y suena NAO, luego Xabier Díaz ou A Roda, después A banda da Loba, y termino con las Tanxugueiras… eso sí, ¡siempre modo aleatorio!».

 

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