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OS JOHN DEERES: ‘CINZAS’, EL EP QUE SURGE DE «REMOVER EN LAS BRASAS PARA PRENDER FUEGO DE NUEVO»

OS JOHN DEERES: ‘CINZAS’, EL EP QUE SURGE DE «REMOVER EN LAS BRASAS PARA PRENDER FUEGO DE NUEVO»
8 FEBRUARY 2021

Hace más de 15 años que Os John Deeres empezaron a recorrer la geografía gallega con su música: un hard rock influenciado por sus bandas de referencia de los 70, uno que, con el paso del tiempo, ha ido evolucionando hacia uno más directo, crudo y potente. Compuesta por Marcos (bajo), Mustaf (guitarra), Reices (teclado) y Xermán (batería) se completa ahora con Vane, a quien acaban de presentar como la nueva voz de la banda… 

… ¡y no solo eso! Os John Deeres están también presentando su último trabajo discográfico, Cinzas (2020), un EP de cuatro cortes grabado en el local de ensayo, aprovechando trazos de temas inacabados y viejas ideas que, paradójicamente, abren camino al nuevo proyecto del grupo, «completamente distinto» a todo lo que llevan hecho hasta ahora.

 

 

Ya son muchos años de Os John Deeres, de vuestra música sonando por toda la geografía gallega. Llevadnos por el jardín de los recuerdos, ¿cómo surgió la banda?

Mustaf: «Pues yo conocí a Reices por un colega en común, y empezamos primero a hablar de música, vimos que teníamos afinidad y una cosa llevó a la otra. Reices conocía a Xermán, y así comenzamos ¡sin cantante ni bajista!».

Reices: «Hará ya más de 15 años de eso ¡casi nada!».

Xermán: «Comenzamos haciendo versiones de grupos que nos molaban y poco a poco fueron surgiendo ideas, temas propios… Liamos a Marcos para que se uniese con el bajo y, junto con Tino a la guitarra e Iria a la voz, formamos Diskordia, con el que comenzamos a tocar por bares y festis. De ese grupo surgió después Os John Deeres, con Catu en la voz y un sonido más oscuro y un estilo más setentero. Luego vino Thais y más tarde Ferni en la voz, Tino emigró para los USA… y hasta lo que somos hoy».

Marcos: «Yo era amigo de Reices, Mustaf y Xermán, y además iba bastantes veces a sus ensayos, y eso que de aquella ni teníamos carné. En uno de los primeros conciertos que tenían programados se quedaron sin cantante y fui yo berrear por el micro… ¡suerte que entonces no existían los memes! Luego yo ya tocaba algo la guitarra y, más adelante, ya con 18 o 19 años, como no tenían bajista y estaba siempre con ellos, les propuse aprender a tocar y ser el bajista del grupo».

 

 

Entre vuestros dos trabajos anteriores se aprecia uno sonido más directo y crudo, uno que se acerca a vuestras bandas de referencia de los 70. ¿Cómo fue la evolución hasta alcanzar el sonido que os define?

Mustaf: «Realmente en el primer trabajo las canciones eran un poco un revuelto de lo que habíamos hecho en los ocho años anteriores, con tres cantantes diferentes y cada una de su padre y de su madre; en el siguiente disco ya buscamos una cohesión en todos los temas».

Reices: «Sí, en 8 (2013) pagamos un poco la novatada, no sabíamos mucho lo que nos podíamos encontrar en el estudio. Para 20-20(2017) íbamos con los deberes bastante más hechos. Además, los temas ya se habían compuesto pensando en el disco, teníamos la idea de movernos cara un rock más directo».

Marcos: «El sonido de la banda fue cambiando, al principio, un poco sin querer y luego ya más conscientemente. Con las nuestras diferencias, a todos nos gusta el sonido característico del rock de finales de los 60 y principios de los 70, y algo similar es lo que intentamos hacer nos nuestros temas: los del primer disco algo más elaborados, más largos, con más cambios de ritmo, mientras que los del segundo disco son más directos e intensos. Últimamente estamos cogiéndole el gusto al uso del sintes y a jugar un poco más con los teclados y sus posibilidades».

 

 

Al hilo, ¿cuáles son esas influencias setenteras? ¿De qué manera las conjugáis para que suenen «a siglo XXI»?

Mustaf: «Pues supongo que somos víctimas de nuestra época y no sabemos sonar más 70’ s aún, del contrario seguro que lo haríamos».

Xermán: «Tampoco es algo que tengamos que buscar, digamos que es lo que nos sale de manera natural. Dentro de que cada uno tenemos gustos muy diversos, todos coincidimos en ciertas bandas de referencia: Deep Purple, Pink Floyd, UFO, Rainbow, etc.».

Marcos: «Por mencionar otros, a algunos de nosotros nos tiran más las bandas de blues rock, como Cream, Hendrix o los Doors, más de finales de los 60. También otros algo posteriores como Black Sabath, Uriah Hepp, Led Zeppelin o Rush. Por supuesto, también nos influyen mucho los sonidos más progresivos como lo de Pink Floyd, Jethro Tull o King Crimson. También ACDC, en ese sonido tan directo que le gusta tanto a los heavys como a los más popis.

Por otra parte, nosotros somos de la generación de Son Goku y Arale y tenemos muy presente a bandas gallegas de los 90 como Os Papaqueixos, los Diplomáticos e incluso a los Heredeiros da Crus, que nos hicieron ver que es posible hacer rock en gallego. De todo eso sale un poco el sonido de la banda, aunque estamos en el siglo XXI, por lo que también intentamos aportar un poco de aire fresco propio de la época en la que vivimos».

 

En cuanto a composición y temática de vuestros temas, ¿dónde buscáis la inspiración a la hora de componer? ¿Seguís con el «macarrismo» por bandera?

Mustaf: «Creo que realmente nunca fuimos mucho del macarrismo, sí un poco de esa imagen arquetípica del rock ¡pero inofensivos!».

Marcos: «Pues la inspiración a veces viene cogiendo la guitarra y tocando, otras en casa, a uno se le ocurre algo y luego en el ensayo se desarrolla entre todos. En esta época de coronavirus trabajamos mucho desde casa, sobre todo Mustaf, que le cogió el gusto a fedellar en la cacharrada de grabar, grabando las ideas y mandándoselas al resto para completarlas».

 

 

Cinzas (2020) es toda una obra de DIY, grabado en vuestro local de ensayo, aprovechando trazos de temas inacabados y viejas ideas. ¿Cómo fue todo el proceso teniendo en cuenta la situación en la que se desarrolló?

Reices: «Dicen que a la fuerza ahorcan… pasado el confinamiento nos encontramos sin cantante, sin posibilidad de hacer conciertos, no sabíamos cuanto íbamos a tardar en rehacer la banda, y decidimos grabar algunas ideas que nos daba pena dejar de lado antes de ponernos con otras cosas que teníamos en la cabeza. Mustaf llevaba un tiempo enredando en cacharros de grabación y dijimos “venga, ¡a ver qué sale!”. Fue una forma de seguir activos mientras pensábamos en los próximos pasos y también, en cierta medida, una transición».

Mustaf: «A mí me gusta cacharrear y hacer las cosas yo mismo; fabrico amplificadores, pedales… y siempre tuve interés por el tema de la grabación. Así que, como no había mucho más que hacer con confinamientos y demás ¡pues me tiré a la piscina!».

 

Este último trabajo nace en un momento difícil para la banda, no solo por la pandemia sino por cambios en su formación ¿no?

Reices: «Efectivamente, Ferni ya hacía tiempo que nos había dicho que dejaba la banda para centrarse en su proyecto personal; entró Patty Castro, pero la cosa no acabó de funcionar, así que nos encontramos sin cantante, con ideas para uno próximo disco que estaba a medio componer y sobre el que no queríamos trabajar sin cerrar la formación, y con una pandemia mundial que complicó bastante las cosas».

 

 

¿Y cómo pasó Vane García de colaboradora a nueva integrante del grupo? ¿Cómo encaja su voz en el hard rock que os caracteriza? Porque el cambio de registro vocal de Ferni la Vane obviamente es muy notable. ¿Cómo lo lleva ella?

Xermán: «Pues la verdad es que desde el primer minuto en nos flipó a todos. Se acopló súper rápido al grupo, tenemos gustos y formas de ser muy parecidas y el cambio fue como todo, muy rodado».

Vane: «Por mi parte, las sensaciones fueron muy buenas desde el primer momento y, a mayores, el hard rock es un estilo de música en el que me siento muy cómoda cantando, ¡así que no lo puedo llevar mejor!».

Marcos: «Realmente nunca fue colaboradora [risas]… ya desde el principio vimos que la cosa funcionaba. Vane tuvo una capacidad asombrosa para adaptarse y aprender las canciones —el primer día ya fue capaz de cantar todas las del 20-20— y también tuvimos muy buena sintonía componiendo los dos temas que ella grabó en Cinzas. Lógicamente su voz es diferente a la de Ferni, pero eso no supone ningún problema, simplemente es distinta».

 

 

El título del trabajo representa un resurgimiento, no como el Ave Fénix, sino como «la señora que hurga en el lareira para ver si queda un rescaldo con el que encender un carozo y hacer fuego de nuevo». ¿Era este un concepto que teníais ya en mente o «(re)surgió» con la crisis provocada por la COVID-19?

Marcos: «Pues vino provocado principalmente por la COVID, pero también por una situación en la que nos encontrábamos, de nuevo sin cantante… por tercera vez. Entonces, sin poder juntarnos a ensayar, sin poder tocar, sin cantante y metidos en una pandemia, solo quedaba levantarse y hacer algo: remover en las brasas para prender fuego de nuevo, aprovechando algunos temas que ya teníamos hechos o a medio hacer, y aprovechando que a Mustaf le entró el “bicho” de enredar en la cacharrada para grabar en el local».

 

Leemos que uno de los temas, “Rancor”, define el nuevo camino de Os John Deeres… ¿qué podremos encontrar en los próximos kilómetros sonoros?

Reices: «Como dijimos, llevamos tiempo trabajando en un nuevo proyecto bastante distinto a lo que llevamos hecho hasta ahora, bastante ambicioso, y creo que hasta ahí podemos leer, pero sí que va a ser un cambio bastante grande».

Xermán: «Este nuevo proyecto es algo en lo que llevamos cavilando mucho tiempo, realmente va a ser algo completamente distinto a lo que hicimos hasta ahora. Tenemos muchas ganas de que la situación se normalice y podamos trabajar en serio. Va a ser algo muy especial, estamos seguros».

Marcos: «Quizás también “Onde está o teu Deus?” tenga algunas cosas diferentes a lo que hacíamos hasta ahora, pero que pueden asemejarse en ciertos aspectos al próximo disco».

 

 

Mientras que “Onde está o teu Deus?” es el corte más diferente, el más alejado de vuestro sonido. ¿Qué tal la experiencia fuera de vuestra zona de confort?

Mustaf: «Es un tema que hicimos hace muchos años, cuando cantaba Catuxa con nosotros. Había quedado apartado del repertorio por un tiempo y pensamos en rescatar la música, pero hacer una línea de voz alternativa, y ahí pensamos que Xoán era una buena opción».

Xermán: «Recuerdo que el día que grabamos la voz, cuando Xoán terminó de cantar todo el mundo en el local comenzó a aplaudir, como quien aplaude en un recital de poesía. La verdad es que el resultado nos sorprendió a todos!».

Marcos: «Puede que ese sonido psicodélico no esté tan lejos de nuestra zona de confort... ya se verá».

 

 

El camarada, dibujante e ilustrador Berto Cardona firma la portada de Cinzas, una imagen caleidoscópica en tonos rojos. ¿Qué simbolismo esconde? ¿Cómo se relaciona este con el resto de los elementos, sonoros y líricos, del disco?

Reices: «En ese aspecto le dejamos toda la libertad al autor, que nos conoce de hace muchos años. Le explicamos qué estábamos haciendo musicalmente y decidió tirar del collage, tomando como referencias estéticas a Sun Ra. En cuanto al color, se inspiró en el fuego y en ciertas portadas de la revista Nós, y en cuanto a la técnica mezcló la tinta con el retocado y acabado en digital».

Marcos: «Personalmente me recordó a las portadas de algunos de los discos de Cream o Hendrix, por lo que puede que marque un poco esos aspectos más psicodélicos de “Rancor” y “Onde está o teu Deus?”».

 

Agotasteis la primera tirada del álbum y acabáis de anunciar que la segunda ya está disponible. ¿Esperabais tan buena y rápida acogida u os cogió un poco por sorpresa?

Reices: «Bien hay que decir que fue una tirada pequeña, precisamente porque no pensábamos que en esta situación se fuera a vender mucho. De hecho, en un primer momento no íbamos ni editarla físicamente, pero al ver la portada de Alberto cambiamos de idea y la verdad es que estamos bastante contentos, no solo por agotar esa primera tirada sino porque parece que a la gente le gustó».

 

 

Además del EP, el confinamiento también dejó el single “Aí vén o Praíña”, el himno del Praíña Sporting Club de Teo. ¿Cómo se aborda un proyecto así? Porque es toda una responsabilidad hacer un himno para un club de fútbol. ¿Cómo surgió la colaboración? ¿Para cuándo macroconcierto en el Municipal Juan Amado?

Marcos: «Al principio los dio un poco de respeto, ya que lo veíamos como una responsabilidad, sobre todo porque no es común que el equipo de fútbol le encargue un himno la una banda de rock.

Varios de nosotros somos amigos, y vecinos, de las personas de la directiva del Praíña y desde hace muchos años, medio en broma tomando unas cañas, hablábamos de que Os John Deeres teníamos que hacer un himno para el equipo, incluso hablando con el propio Juan Amado. Finalmente, este año con el cuento del 50 aniversario del equipo nos lo pidieron ya hablando en serio, aunque la presentación oficial en el estadio tendrá que esperar».

 

Ya estamos en 2021, pero la vuelta a los escenarios de manera «regular» está siendo compleja aún con restricciones de aforo, máscara, protocolos… ¿Cómo lo estáis llevando? ¿Qué podremos esperar de un directo de Os John Deeres?

Mustaf: «Pues por el momento no estamos ni planteándonos lo de tocar hasta que esto se normalice un poco, así también aprovechamos el paréntesis para preparar cosillas nuevas».

 

 

No podemos irnos sin preguntar… no hay ningún Xoán en la formación y, a no ser que tengáis un ciervo escondido como mascota o conduzcáis un tractor amarillo (¡y verde!), ¿por qué Os John Deeres?

Xermán: «El nombre surgió medio en broma hablando con los colegas; alguno chilló “os John Deeres!” y a todos los moló la idea. Siempre hacemos la broma de que somos como ese tractor americano que arraiga en el rural gallego».

 

 

En la actualidad, ¿qué artista el grupo gallego nos recomendaríais? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?

Marcos:«Moura, que es un grupazo de rock progresivo con un sonido y unas ideas increíbles; también Noxo, una banda de nuestra zona que está comenzando a coger renombre; e Impulsos Criminais, unos colegas del punk rock de Cangas. Otras bandas como The Brosas, Familia Caamagno o Igmig también nos gustan a varios de nosotros».

Mustaf: «Los Foxy Freire son una apuesta ganadora para los que les guste el blues rock potente.

Reices: «En nuestra onda, que parece que no tiene mucho éxito por aquí, a mí me gusta bastante lo que hace Almánimal, por ejemplo, desde la Costa da Morte».

 

Si abriésemos vuestras cuentas personales de Spotify, ¿qué escucharíamos? 100% Sinceridad – 0% Vergüenza.

Xermán: «En mi Spoti encontrarías de todo, desde Billie Eilish a SOAD ¡puede aparecer cualquier cosa!».

Reices: «Yo llevo un par de años medio obsesionado con la cumbia peruana de los 70, hay bastante de eso. Evidentemente, mucho hard rock y, últimamente cosas más actuales… entendiendo como actual los 90 [risas], que me costaban hasta hace poco y, en general, bastante música gallega, tradi también».

Mustaf: «Si abres mi Spotify creo que los últimos que saldrían serían el Bridges to Babylon de los Stones, The Fame Monster de Lady Gaga y un recopilatorio de Uriah Heep, ¡está variada la cosa!

Vane: «Pues casi de todo también: salsa, ranchera, flamenco, reggae, hiphop, R&B, hard rock, funk, algo de pop… de hecho, creo que me sería más fácil contestar lo que no encontraríais en mi Spotify».

Marcos: «En el mío puedes encontrar desde Os Cempés hasta The Who, The Last Internationale, Genesis o Nick Drake».

 

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