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GUEZOS: «BUSCAMOS HACER CANCIONES QUE SEAN MUY CANTABLES»

GUEZOS: «BUSCAMOS HACER CANCIONES QUE SEAN MUY CANTABLES»
25 JULY 2022

En 1999 nacía como proyecto de música tradicional y, poco a poco, fue evolucionando hacia el folk, músicas del mundo, ska y rock. Guezos es esa banda que mezcla improvisación —tiene por nombre la primera palabra que les «tocó» al abrir al azar el diccionario barallete-gallego— y profesionalidad: melodías directas, canciones de compás rápido, ritmos variados y estilos diversos caracterizan su repertorio, que recogen en ya más de media docena de referencias.

La última de ellas, Faíscas (2022), veía la luz en junio; un trabajo donde el grupo ourensano representa el paso fugaz del tiempo, de la vida, en una colección de tres versiones —una de ‘Wish You Were Here’ con gaita, otra de ‘Danza de Meirol’ de Berrogüetto y ‘Light of Day’ original de The Silent Comedy— y cuatro temas propios.

 

Foto © Aitor Victor  

 

Lleváis más de dos décadas «llenando de fuego los corazones» y los escenarios de canciones. ¿Cómo surgió la reunión, allá por 1999?

Anxo Fernández: «Pues como suceden las cosas cuando eres un crío: sin planes previos y con la única pretensión de pasarlo bien, en este caso con la música».

 

Guezos significa «críos, niños» en barallete, antigua habla de los afiladores orensanos. ¿Por qué este nombre? ¿Y por qué en barallete?

Anxo: «Como casi todos los grupos había que tener un nombre para actuar. Cogimos un diccionario que había en el local de ensayo, abrimos al tuntún, pusimos un dedo encima y salió “guezos”. Nos pareció muy sonoro y nos quedamos con el nombre».

 

Empezasteis como un grupo de música tradicional que, poco a poco, fue evolucionando hacia el folk, músicas del mundo, ska y rock. ¿Cómo describiríais esta evolución? ¡Porque el momento de incluir la guitarra eléctrica entre gaita y whistle debió ser bien curioso!

Anxo: «Fue una cosa gradual. Primero decidimos que había que meter una batería y llamamos a nuestro amigo Puntxa; poco después, pensamos que la sonoridad pedía a gritos una guitarra eléctrica, y así entró Rafa «Abuelo» Ullán.

Puede ser que hace 20 años en Galicia llamase un poco la atención, pero nosotros teníamos como referentes a grupos de los noventa como Wolfstone, Levellers o The Pogues, que ya hacían eso diez años antes. ¡No inventamos nada!».

 

Actualmente, Guezos son Adrián Beiroa (voz), Anxo Fernández (coros, teclados), Roberto Reboiro (bajo eléctrico), Modesto Cid (gaita), Xabier «Mortadelo» Domínguez (whistle, gaita), Fran Díaz (batería, percusión) y David Quintas (guitarra acústica, eléctrica), pero por la banda han pasado más de media docena de otros músicos. ¿Influyeron de alguna manera los cambios en la formación en la redefinición de vuestro sonido?

Anxo: «Por supuesto, cada entrada y cada salida cambió al grupo para coger un rumbo u otro. Somos gente que nos gusta dar cancha a los músicos, incluso si no son parte del grupo; nos gusta ver cómo enfocan las canciones gente nueva».

 

Foto © Aitor Victor 

 

Y, ahora, ¿cómo definiríais vuestro estilo? ¿Cuánto hay de folk, cuánto hay de rock...?

Anxo: «Nunca nos importó mucho el estilo, vamos canción a canción. Lógicamente, con el paso del tiempo vas consiguiendo “tu sonido”.

Podemos decir que últimamente estamos en una onda folk, entendida como que buscamos hacer canciones que sean muy cantables. Que la hubiese podido cantar un niño o un mayor, que dé la sensación como de que esa melodía estuvo siempre ahí, que es la magia que tiene la música más popular, la que sale de la gente; buscamos mucho en las formas de la música popular, aunque tenga autor reconocido. De ese pensamiento surgen canciones como “Faíscas” o “O meu barquiño”».

 

En 2002 grabasteis vuestra primera maqueta, convertida luego en vuestro álbum debut, Guezos. ¿Qué os hizo abriros camino en el mercado discográfico? ¿Qué significó para vosotros, como grupo, dar ese paso?

Anxo: «Para nosotros fue un paso natural. Siempre tuvimos claro que íbamos a grabar discos y girar todo lo posible. De hecho, no nos paró ni la pandemia; ¡hicimos un concierto online desde nuestro estudio y publicamos tres canciones nuevas en plena pandemia!

Y el primer disco, en la época que lo sacamos, fue un pequeño golpe en la mesa. Costaba mucho y no había casi ningún estudio donde grabar; fue una aventura, pero una aventura maravillosa.

 

 

En O histérico latexo (2012) contasteis con otras voces, las de Xabier Díaz, Lamatumbá y Aid. ¿Cómo surgieron estas colaboraciones?

Anxo: «No estaba de moda el featuring y nosotros siempre quisimos compartir nuestras canciones con artistas que admiramos. En este caso, Lamatumbá eran amigos, Aid una chica que comenzaba muy fuerte y Xabier Díaz era un referente. ¡Y sigue siendo nuestro cantante favorito!».

 

Para vuestro anterior trabajo, Zapatos Novos (2018), abristeis una campaña de micromecenado vía Verkami, que superasteis con casi una centena de aportaciones. ¿Esperabais tal apoyo? ¿Repetiríais la experiencia?

Anxo: «¡Pues en este caso tenemos el “Corazón partío” [risas]! Porque recibimos mucho cariño por parte de la gente, pero la vía del mecenazgo es un poco ardua, y no sabes dónde te metes hasta que lo haces.

La verdad es que siempre notamos mucho el cariño del público; no somos un grupo de masas, pero cada vez más la gente se acerca a contarte lo que tal canción significó o significa en su vida. Y eso es muy, muy importante para nosotros».

 

 

Lo adelantabais con el gran “Pepiño Malasangre” por las calles de Ourense. Siempre quisimos saber... ¿es homenaje a algún figura reconocido o un personaje fruto de vuestra imaginación?

Anxo: «El autor se basó en una noticia de hace años de un señor que traficaba con aguardiente por toda Galicia; guardaba en casa miles de litros de baja calidad que servía a cientos de bares de Galicia. A nosotros nos hizo gracia enfocarlo como si fuese un narcocorrido en plan gallego y por eso le dimos ese aire de persecución, de velocidad y, sobre todo, humor».

 

En febrero de 2020 lanzabais la canción “Luces do Norte”, junto a la Banda de Gaitas Nova Fronteira & Cartelle, como apoyo a la Asociación Pequeños Superhéroes para niños con enfermedades raras. En vuestra opinión, ¿qué papel pensáis que puede jugar la música en este tipo de acciones solidarias de sensibilización?

Anxo: «Básicamente la música puede acompañarte, puede hacer que veas que no estás solo, que otra gente siente lo mismo que tú. En este caso era llamar un poco la atención con la campaña sobre las enfermedades raras, pero tampoco pensamos que una canción pueda cambiar el mundo, sino desde “Imagine” el mundo sería magnífico».

 

 

Amenizasteis el confinamiento con una trilogía audiovisual publicada en YouTube: “Comezar de cero”, “Eu son”... ¡y un concierto online! ¿Afectó de alguna manera (más) la pandemia al trabajo que estaría por llegar?

Anxo: «El parón afectó en los plazos, pero nunca sabes que podrías hacer sin tener más tiempo de reflexión. Pienso que afectó más a la música en directo que a la composición; creo que para que surjan canciones tienes que vivir, y estar encerrado en una casa no es vivir mucho...».

 

Acabáis de publicar un nuevo disco, Faíscas (2022), definido como «lo mejor de nosotros mismos». ¿Por qué? ¿Cómo fue su proceso creativo?

Anxo: «Sabemos que siempre se dice esa frase, pero pensamos que es verdad. Estamos muy orgullosos de las letras, de las melodías y de cómo enfocamos todo».

 

Foto © Miguel Cañedo  

 

De los siete cortes que lo componen, cuatro de ellos son de composición propia. ¿Qué, o quién, los inspiró? ¿Cómo pasaron de idea a canción?

Anxo: «Pues últimamente funcionamos intentando preservar mucho la idea original. Puede ser que antes, a veces, la revestíamos mucho; dos vueltas de melodía mejor que cuatro, pocos instrumentos mejor que muchos, pocos arreglos y más efectivos mejor que demasiados... Así pensamos ahora.

La idea suele surgir de mí, Anxo, y también de Adrián, pero luego todo va al grupo y todos aportan; no solo en las melodías y en los arreglos, también las letras, en las que, por ejemplo, Roberto Reboiro es muy bueno».

 

Letra y melodía a partes iguales hacen que estos temas emocionen al oyente. A a hora de componer, ¿qué sale primero, letra o melodía?

Anxo: «Pues a mí personalmente me salen una melodía con una frase o una palabra y luego, si me gusta, intento darle sentido; ya después la pongo en común para que me ayuden los demás.

Un ejemplo: “Nordés” es una canción que nació de sentarse al piano, tocar un acorde y ponerse a cantar: “que me leve o nordés, e que me pouse no mar...”. No sabes qué pasó, pero sí que te quedas pensando que igual está bien la idea y, si me sigue gustando al día siguiente, entonces seguimos con ella.

Y en el caso de Adrián puedo decirte que es lo mismo. ¡Arde el WhatsApp esos días! [Risas]».

 

 

Afirmabais que las faíscas que dan título al disco representan «el paso fugaz del tiempo, de las vida, de cómo todo pasa muy rápido casi sin enterarnos [...]. Puede simbolizar el paso de la vida». ¿Por qué escogisteis este concepto?

Anxo: «Porque me parece una palabra preciosa que tenemos en gallego. Aparte de su significado; algo que brilla, que no dura nada, pero que es importantísimo, una chispa enciende otra, unas brillan mucho, otras poco... Como concepto y analogía con las vidas humanas me pareció muy bonito.

Después viendo su etimología vi que venía de las lenguas antiguas germánicas (supongo que de los suevos) y se decía “falwisco”, que quería decir “ceniza sobre ámbar ardiente”; me pareció muy bonito».

 

Foto © Miguel Cañedo   

 

También escuchamos tres versiones que llevan años acompañándoos; dos de ellas en inglés, “Light of Day”, original de The Silent Comedy o la “Wish You Were Here” de Pink Floyd... ¡con gaita! ¿Qué tienen de especial estas piezas para incluirlas en vuestro repertorio y, ahora, en el disco?

Anxo: «Tenemos que decir que la versión de “Wish You Were Here” con gaita es cosa de Alpha Blondy, un grupo de reggae que lo hacía así con gaita. Un día escuchamos esa versión en un bar mítico después de un concierto y flipamos.

También decir que la versión de The Silent Comedy es muy folk, aunque la versión de ellos no tenga ningún instrumento tradicional. Por cierto, les gusta, ¡porque nos comentaron que adelante!».

 

La única de ellas en gallego es “Meirol”, versión de la “Danza de Meirol” de Berrogüetto. En esta ocasión, ¿qué primó más, el grupo, referente del folk gallego, o la canción, que solían dedicar en los conciertos a todos los que están relacionados de alguna manera con la música popular?

Anxo: «En esta ocasión primó la canción y el grupo. Berrogüetto es un grupo del que escuchamos sus discos miles de veces...

Pero tenemos que decir que nosotros somos amantes de la música tradicional, escuchamos y conocemos mucha, además de acudir a conciertos de grupos tradicionales. No tenemos ese problema que tienen algunos (pocos) tradis con las cosas que se salen de su estándar; que, por otra parte, ¿quién marca lo estándar?».

 

 

¿Cómo abordáis esta labor, la de reinterpretar temas ajenos para hacerlos propios?

Anxo: «Pues ahora solemos respetar la letra mucho. Normalmente la cantamos en el idioma que esté y con la letra original, pero somos un grupo de hacer nuestras canciones; si hacemos una versión es normalmente de cara al directo, para enganchar a la gente. Porque entendemos que ir a un sitio donde no te conoce nadie es muy difícil, como espectador, tragarte 20 canciones que no conoces para nada».

 

El día del lanzamiento del álbum estrenabais el videoclip de la canción que le da nombre; una emocionante pieza audiovisual que materializa el inmenso trabajo de rodaje, marcada por un montón de situaciones adversas. ¿Nos podríais contar la experiencia?

Anxo: «La grabación del videoclip fue mágica. Desde el lugar, A Edreira, en el macizo orensano de la zona de Laza, como todo lo que pasó; desde una nevada con la que nadie contaba, hasta la elección del equipo y los actores. ¡Pero podemos decir que es uno de los recuerdos más bonitos que tenemos de estos 20 años!».

 

 

El vídeo de “Faíscas” viene firmado por Aitor Uve, con quien ya habíais trabajado antes en varias ocasiones. ¿Cómo se desarrolló el trabajo creativo tras él?

Anxo: «Pues a Aitor Víctor lo conocemos desde hace casi 10 años. Es muy joven pero tiene mucha experiencia, además es músico y nos entendemos muy bien.

La idea fue dejarle libertad total. Él, su vez, le dio un par de ideas a Ana Gil, la guionista, quien desarrolló su guion con libertad y de ahí surgió la idea del vídeo».

 

 

 

La imagen gráfica de vuestros trabajos más recientes es limpia, directa, cuidada; desde la tipografía hasta la elección de los colores. En el mundo de la música actual, ¿pensáis que se le da la suficiente importancia a esta parte estética, a cómo viene presentados los discos, merchan, etc.?

Anxo: «Tenemos la suerte de contar con un gran diseñador y artista en el grupo, Roberto Reboiro; el diseño es algo en lo que confiamos también plenamente en él. Y por supuesto que cuidamos el arte, hoy entra todo por los ojos. Igual lo que cambió fue la duración de las cosas, pero el diseño sigue siendo muy importante».

 

Más de veinte años de carrera dan para mucho, ¿qué momento o momentos destacaríais como inolvidables? Y encima del escenario, ¿alguna experiencia (buena, mala, regular) que queráis compartir?

Anxo: «Pues la presentación del videoclip “Faíscas” y su rodaje fueron muy especiales. Y momentos en el escenario... diríamos el Festival de Ortigueira y muchos otros donde la gente participó con nosotros. Eso es lo mejor».

 

Hace unos años que, junto a los niños del CEIP Otero Novas (Cortegada) presentasteis “Quixera”, como el «deseo de un mundo ideal». ¿Cómo recordáis la grabación? ¿Confiáis en las nuevas generaciones para construir, musicalmente, este mundo ideal?

Anxo: «Los alumnos del cole de Cortegada son alumnos míos, por lo que pude hacer la letra conjuntamente con ellos. Lo enfocamos como un proyecto también escolar, que finalizaba en una grabación en Xílgaro Estudio, el videoclip, una actuación en Luar y varios conciertos.

La verdad es que lo disfrutamos muchísimo, y los niños y las familias tienen un recuerdo imborrable».

 

 

¿Cómo describiríais el panorama musical gallego en general y, en particular, esa tendencia a mezclar folk y música tradicional gallega con otros géneros musicales?

Anxo: «Pues lo que decíamos antes; esa “tendencia” en Galicia tiene por lo menos 30 años, desde que salió el disco de Matto Congrio. Si nos vamos a Irlanda, Francia o a América del Sur, ya nos podríamos remontar a finales de los sesenta.

Lo que pasa es que antes se mezclaba mucho con instrumentos de rock y ahora se hace mucho con bases electrónicas. Y por supuesto muy contentos del éxito de los grupos gallegos; creo que ganamos todos cuando las Tanxugueiras van a Cádiz y llenan la plaza. Es curioso que no conocemos música catalana en Galicia y viceversa, por poner un ejemplo, a ver si poco a poco vamos cambiando esto. Por cierto, somos más escuchados en Madrid que en Ourense...».

 

Foto © Miguel Cañedo   

 

Ya con varias fechas estivales a vuestras espaldas, ¿cómo está siendo la acogida de Faíscas en directo? ¿Qué podemos esperar de un concierto de Guezos?

Anxo: «Desde encima del escenario notamos cómo cambia la atmósfera cuando cantamos “Faíscas”, “O meu barquiño”, “Nordés”, “Motor”... Estamos muy contentos, la verdad».

 

En la actualidad, ¿qué artista o grupo gallego nos recomendaríais? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?

Anxo: «¡Las chicas sobre todo! Mi madriña, cómo cantan y cómo componen Carolina Rubirosao Antía Muíño. Grupos nuevos como Mai y, en otra onda, grupos como TanDub de Ourense. ¡Hay muchos!

Creemos que en Galicia hay mucho cabeza de cartel y luego en los festis pasa lo mismo que en el resto de España; los mismos 10-20 grupos repartidos y repetidos. Había que dar más cancha a los no habituales, pero no suelen apostar por grupos como nosotros, que no saben dónde meternos y mucho menos si no tienes una oficina detrás. Pero tampoco nos quejamos, solo queremos llamar atención sobre esto».

 

Si abriésemos vuestras cuentas personales de Spotify, ¿qué escucharíamos? 100% Sinceridad, 0% Vergüenza

Anxo: «De todo, de todo. ¡Tenemos niños todos y Disney copa el 50% de las reproducciones! [Risas]. Pero de todo, sin duda y sin vergüenza. Desde Berrogüetto a grupos brutales sudamericanos como No Te Va Gustar, Bersuit, música clásica, rock clásico, bandas nuevas, de todo... No tenemos ningún problema y pienso que se refleja en nuestra música».

 

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