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GRANDÍO: «EL TIEMPO, COMO UNA CONSTANTE INELUDIBLE E INMUTABLE, ES UN CONCEPTO SOBRECOGEDOR»

GRANDÍO: «EL TIEMPO, COMO UNA CONSTANTE INELUDIBLE E INMUTABLE, ES UN CONCEPTO SOBRECOGEDOR»
13 APRIL 2026

GRANDÍO es mucho más que un proyecto musical: es la construcción de un universo propio. Detrás está Roi Grandío, músico criado “prácticamente en un estudio de grabación”, para quien la música nunca fue una decisión puntual, sino algo que creció con él hasta convertirse en una necesidad expresiva.

El proyecto vio la luz en septiembre de 2024 con “Los Días Felices”, primer sencillo producido por Santos & Fluren (Love of Lesbian, Viva Suecia, Izal, Sidonie...) en Blind Records (Barcelona), seguido de “El Azul del Fuego” en diciembre y “Tu Luz” en la primavera de 2025. A finales de ese año, con “Las Aventuras de Crystal Boy” y “Las Leyes del Cambio”, Grandío completa este primer EP de cinco canciones, H.E.I. (Hacia el Espacio Interior), un viaje introspectivo y visceral en un mundo que va demasiado rápido, donde parar, mirar hacia dentro e intentar entenderse se convierte casi en un acto de resistencia.

Hablamos con él sobre su universo creativo y la evolución del proyecto, sobre el paso del tiempo —“feroz y despiadado”—, la necesidad de encontrar una voz propia... y también sobre Crystal Boy, ese “superhéroe de lo mundano” que refleja la ansiedad, la incertidumbre y la dificultad de encontrar el propio lugar.

 

 

¿Cómo recuerdas tu primer contacto con la música? ¿El ambiente familiar influyó de algún modo en la decisión de hacer de la música algo más que una afición?

Roi Grandío: Yo me crie prácticamente en un estudio de grabación, porque mi padre tenía uno en el jardín de casa. Por allí pasaban muchos artistas y eso hizo que, desde muy pequeño, estuviese en contacto con muchísima música de estilos muy distintos. Mi madre también es música y una letrista muy buena, aunque nunca dio el paso de profesionalizarse. Creo que esa exposición tan temprana fue clave para desarrollar un principio de criterio propio. Más que una decisión consciente, fue algo que fue creciendo conmigo.

 

Volviendo la vista atrás, el antecedente más directo del proyecto actual es Atlantic. El grupo llegó a grabar un LP en Casa de Tolos con la producción de Segundo Grandío en 2018 y giró incluso fuera de Galicia, incluyendo salas en Madrid, Valencia o Barcelona. Parecía que el proyecto se estaba consolidando, pero… ¿qué fue de Atlantic?

Roi Grandío: Atlantic fue mi primer proyecto “serio”, y también una etapa muy importante.

Llegamos a grabar un disco, giramos y vivimos cosas muy bonitas, pero también era un proyecto muy marcado por una etapa vital concreta. Atlantic terminó de forma natural, como terminan muchas cosas: por la distancia, por las diferentes formas de ver el proyecto… pero quién sabe si no volveremos a coincidir encima de un escenario en algún momento. Con Adrián (teclista) y Andrés (saxofonista) ya coincidimos tocando en el concierto de presentación de Grandío.

 

 

¿Queda algo de Atlantic en Grandío? ¿Qué diferencias señalarías entre el sonido de ambos proyectos?

Roi Grandío: Sí, aunque no sea tan evidente. Pienso que, gracias a toda la experiencia de Atlantic y a mucha búsqueda, GRANDÍO va encaminado a encontrar una marca propia, un sonido, una identidad.

 

Podríamos pensar en estilos como indie, pop, pop-rock… Pero más allá de etiquetas, ¿a qué suena GRANDÍO? ¿Cómo definirías vuestro sonido?

Roi Grandío: Es complicado definirlo con una etiqueta. Yo diría que es pop, pero entendido de una forma muy abierta. Hay muchas influencias: desde cosas más guitarreras hasta otras más electrónicas o incluso funk. Lo que une todo es la intención, el cuidado de la producción y, sobre todo, las letras, que buscan conectar desde un lugar bastante íntimo.

 

¿Y qué grupos o artistas han tenido mayor huella en tu música, en tu forma de componer? ¿Han cambiado mucho esos referentes con los años?

Roi Grandío: De pequeño escuchaba mucho lo que había en casa, como Sheryl Crow o Tom Petty. En la adolescencia llegué a Oasis, por ejemplo, que fue una influencia muy grande en esa época. Posteriormente conocí el indie en español con Vetusta Morla. Pienso que sus tres primeros discos son joyas para enmarcar. Después terminé de embarrarme en el fenómeno indie español con Sidonie, Love of Lesbian y otros ‘masters’. A día de hoy, marca del país, escucho mucho a Amaia, Barry B, Carlos Ares o Guitarricadelafuente. Aun así, intento no estar demasiado influenciado por ninguno de ellos; precisamente los artistas mencionados son tan especiales porque tienen una identidad propia, y ese es uno de mis objetivos como artista.

 

 

El primer adelanto de H.E.I. (Hacia el Espacio Interior) se llama ‘Los Días Felices’, el mismo título que tenía el álbum de debut de Atlantic (2018). ¿Por qué te acompaña ese título o esa idea de recuerdo nostálgico de días mejores?

Roi Grandío: Es un concepto muy ligado a la nostalgia, que es algo central en mi obra a día de hoy. Era el título del disco de Atlantic y recuperarlo aquí tenía sentido como puente entre etapas.

 

¿Y qué tenía “Los Días Felices” para elegirlo como carta de presentación ya no solo del disco, sino del proyecto GRANDÍO?

Roi Grandío: Porque resume bastante bien el espíritu y la energía del proyecto. Es una canción que combina esa parte más emocional, más introspectiva, con un punto más accesible. La letra, la producción… creo que funciona muy bien como carta de presentación e introducción al universo de Grandío.

 

 

 

 

Tras cinco vídeos y tres sencillos, ve la luz en diciembre de 2025 H.E.I. (Hacia el Espacio Interior). Curiosamente, el primer sencillo es la canción que cierra el álbum, y el orden de los lanzamientos es justo el inverso al que tienen los temas en el disco (aunque los vídeos de “Las Aventuras de Crystal Boy” y “Las leyes del Cambio” salieron el mismo día). Demasiado sistemático para ser casual, ¿no? ¿Por qué hacerlo así?

Roi Grandío: Hablando de la publicación de los singles, de cómo fueron saliendo, fue todo un poco por sensaciones. Yo tenía la tesis de lo que quería contar en el EP H.E.I. desde que compuse la primera de las cinco canciones, pero los singles fueron saliendo un poco según las sensaciones del momento. Y sí tenía claro que quería abrir el proyecto con “Los Días Felices”, por lo que comentaba del puente entre etapas y porque en el momento pensé que sería la canción que mejor recogería la intención del proyecto.

Ya hablando del orden del propio EP, no es casual, es el que mejor funciona si piensas en la tesis de cada canción y en su intención tanto a nivel compositivo como de producción.

El EP está construido como una especie de viaje emocional. “Las Aventuras de Crystal Boy” abre porque es el punto de partida: presenta el conflicto, un personaje, esa crisis existencial, con una energía más cruda y directa. A partir de ahí, “Las Leyes del Cambio” profundiza en esa angustia, sobre todo con el tema del tiempo y el cambio, con una producción más envolvente y repetitiva que refuerza esa sensación de bucle.
“Tu Luz” funciona como un primer giro, un respiro dentro del discurso, tanto a nivel narrativo como musical, abriendo hacia algo más luminoso. Después, “El Azul del Fuego” lleva todo a un plano mucho más íntimo y emocional, casi como el punto más profundo del disco, tanto por la historia que hay detrás como por la construcción musical, más contenida y progresiva.

Y “Los Días Felices” cierra el EP porque, de alguna manera, recoge todo lo anterior: la ansiedad, la contradicción, la incapacidad de encontrarse a uno mismo… pero con un formato más abierto, más “himno”, que sirve como síntesis y también como salida hacia fuera.

 

“A veces miro dentro, y pongo en pausa el mundo entero y consigo respirar”, dice la letra de “Los Días Felices”. Ese “dentro” al que miras es el “espacio interior” al que hace referencia el título del álbum, “H.E.I. (Hacia el Espacio Interior)”? ¿Y por qué convertirlo en siglas, en ese “H.E.I.”?

Roi Grandío: Sí, tiene mucho que ver con eso. Es parar, mirar hacia dentro, intentar entenderse en un mundo que va demasiado rápido. Lo de las siglas, “H.E.I.”, también tiene un punto estético y conceptual, como algo más grande, casi como un proyecto o una idea más abstracta. La idea también era que sonase un poco como una interjección, como “¡hey!” o “¡eh!”, una especie de llamada de atención, de dentro hacia fuera.

 

 

Eres también realizador audiovisual en Borneo, productora que está detrás de los videoclips del disco. ¿Dialogan ambas facetas? El Roi Grandío director influye en el Roi Grandío músico o viceversa?

Roi Grandío: Al final todo forma parte del mismo universo creativo. Cuando hago música, muchas veces pienso en imágenes y, cuando hago vídeo, muchas veces pienso en música. Es un diálogo constante. Dedicarme al audiovisual también me permitió construir una estética alrededor del proyecto y rodearme de gente con criterio que me ayudó desde el principio a dar le forma a Grandío desde un prisma extramusical.

 

“Las Aventuras de Crystal Boy” abre el álbum. El tema es una descarga de energía positiva, de optimismo, sobre todo en la parte final: “Yo siempre voy a estar, cuando ya no puedas más”. Es esa la idea del tema, dar aliento a ese Crystal Boy que todos llevamos dentro, por “si ya no quedan fuerzas para salir del agujero”?

Roi Grandío: Crystal Boy representa muchas cosas de nuestra generación: la ansiedad, la depresión o incluso la sensación de no entender la vida o cuál es tu lugar. Pero también hay una parte de esperanza. Eso quiero pensar, aunque a muchas veces cuesta verlo. Crystal Boy habla de tender una mano a quien la necesita y de decir: “sé que esto es una mierda, pero no estás solo”.

 

En el videoclip del tema vemos a una persona común, convertida en un superhéroe frágil y triste, al que le pesa llevar una vida que no quiere: “aquí en mi cueva siempre está lloviendo”. En el vídeo aparece la iconografía que luego será parte de la portada del álbum, cuyo “proceso de construcción” se describe también en él paralelamente. ¿Cómo nace este superhéroe y cómo surgió la idea de combinar ambas cosas en el vídeo?

Roi Grandío: Crystal Boy es el superhéroe de lo mundano, que se rompe cada dos por tres. Una persona normal a la que, como a muchas otras en algún momento, superar un día normal de su vida (levantarse de la cama, ducharse, ir a trabajar, hacer recados y tareas) puede suponer una epopeya heroica. El vídeo juega con esa dualidad y también con la construcción del universo visual del proyecto.

El protagonista del vídeo es Pedro, un muy buen amigo que ni siquiera es actor, pero entiende perfectamente a Crystal Boy. Fue muy bonito llevar a cabo este proyecto con él.

 


 

En “Las Leyes del Cambio” escuchamos: “Y todo está cambiando, y se me escapa el tiempo, tan feroz y despiadado”. El tiempo parece ser un elemento recurrente en tus letras. Ese tiempo que huye, el tempus fugit del que hablaban los clásicos, ¿es una de las principales causas de ese dolor existencial que impregna el álbum?

Roi Grandío: El tiempo, como una constante ineludible e inmutable, es un concepto sobrecogedor por sí mismo. La muerte, la fragilidad humana, esa sensación de que todo va demasiado rápido… Al final vivimos en un contexto en el que parece que siempre tienes que estar produciendo, avanzando, aprovechando cada segundo… y eso choca mucho con una realidad de paz interior.

Y claro, todo eso conecta directamente con la nostalgia. Porque cuando sientes que el presente se te escapa, tienes tendencia a idealizar el pasado, a pensar que antes todo era más sencillo o más feliz. Con este discurso, el tiempo se convierte inevitablemente en un concepto casi obsesivo: aparece mucho en las letras porque es una de las grandes fuentes de conflicto interno que tengo a día de hoy.

 

El vídeo, en esta ocasión, apuesta por el “thriller”, con secuestro e interrogatorio incluidos. ¿Cómo nació la idea de llevar el videoclip del tema a este terreno?

Roi Grandío: El tema ya tenía de por sí una carga bastante angustiosa, muy ligada a esa idea de que el tiempo avanza sin que puedas hacer nada, y quería llevar eso también al plano visual.

Me interesaba jugar con la sensación de pérdida de control, de estar atrapado en una situación que no dominas, que es un poco lo que cuenta la canción. El secuestro y el interrogatorio son metáforas llevadas al extremo de ese estado mental.

 


 

¿Cómo es tu proceso creativo? ¿Cómo suelen surgir y tomar forma las canciones?

Roi Grandío: No tengo una fórmula fija ni un método que siga siempre. A veces todo empieza con una frase que me ronda por la cabeza; otras, con una progresión de acordes; otras, con una melodía… pero casi siempre hay algo emocional detrás que es lo que realmente lo dispara todo.

Para mí hacer canciones es una forma de ordenar cosas que tengo dentro y que no sé muy bien cómo gestionar de otra manera. Entonces el proceso es más bien ir tirando del hilo de esa emoción hasta que va tomando forma. Hay temas que salen muy rápido y otros que llevan más tiempo.

 

 

“El Azul del Fuego” describe esa tensión entre sentirse derrotado o roto y no rendirse, algo que aparece en las letras pero que también se refleja en la propia música a lo largo de todo el disco. ¿Es esa batalla el eje principal en torno al que gira este trabajo?

Roi Grandío: No sé si es el eje principal, pero sí es una parte importante del discurso del EP.

“El Azul del Fuego” es un tema muy especial para mí porque lo escribí para una persona muy querida y nace de una experiencia muy real. Supuso también un punto de inflexión en mi forma de entender ciertas cosas, como la salud mental.

 


 

“Tu Luz” es, como dice el título, el tema más luminoso del álbum, el más optimista: “Como si hubiera dormido media vida, como la señal que me devuelve a casa, veo tu luz encendida”. En el disco, en esa batalla entre el abatimiento y no rendirse, ¿es la luz la que finalmente sale victoriosa?

Roi Grandío: Pienso que al final siempre hay un gran punto de esperanza en todas las canciones, o esa es mi intención al escribirlas. “Tu Luz” es un claro ejemplo de energía positiva. Su narrativa funciona como un “clic” que hay en ti, gracias a algo o a alguien, que te ayuda a encontrar el camino.

Creo que encontrar nuestra luz es encontrar aquello que nos hace estar felices y en calma. Estar siempre bien es una quimera, pero pienso que la búsqueda de la luz es lo que realmente importa y debe prevalecer.

 

 

En este vídeo, en el que no hay propiamente una historia como tal, se ve a la banda al completo tocando con un movimiento de cámara circular en el que, en cada ciclo, cambiáis de vestuario para desembocar luego en ese caos propio de la euforia. ¿Cómo fue la grabación del vídeo? ¿Cuánto hay en él de improvisado y cuánto de guion?

Roi Grandío: Fue un proceso muy guay porque combinaba una idea bastante clara a nivel visual con una ejecución en la que dejamos espacio para que pasasen cosas. La parte del plano secuencia circular estaba bastante pensada, con el juego de cambios de vestuario y esa sensación de ciclo, pero luego la energía que se va generando hacia el final tiene mucho de espontáneo.

Queríamos que esa explosión final se sintiese real, como una liberación. Entonces hay una mezcla entre planificación y dejar que el momento fluya, que creo que es lo que le da verdad al vídeo.

 


 

La grabación fue en los estudios Blind Records de Barcelona con la producción de Santos & Fluren (Love of Lesbian, Viva Suecia, Izal, Sidonie...). Parece una apuesta tan ambiciosa como segura, pero ¿qué buscabas en ellos y qué fue lo que acabaste encontrando?

Roi Grandío: Era una apuesta bastante clara porque buscaba llevar el proyecto a ese nivel de producción. Ellos tienen muchísima experiencia y una forma de trabajar muy especial. Me interesaba mucho ese punto.

Lo bonito fue encontrar un equilibrio: que no se perdiese mi identidad, pero al mismo tiempo aprovechar todo lo que ellos podían aportar a nivel de enfoque y criterio. Creo que el resultado va por ahí, por conseguir que las canciones crezcan sin dejar de ser lo que son en su esencia.

 

 

El 23 de enero ofrecisteis un concierto de presentación del EP en la Sala Supersonic de Vigo con Xoana como artista invitada. ¿Cómo vivisteis esa noche de estreno?

Roi Grandío: Fue una noche muy especial, de esas que llevas tiempo imaginando y que, cuando llegan, tienen algo de irreal. Había nervios, claro, porque al final es poner delante de la gente algo muy personal, pero también muchísima ilusión.

Fue la desembocadura de casi un año y medio de trabajo. Sentir la respuesta del público, ver que las canciones conectan, que la gente las hace suyas y las canta, con solo cinco temas fuera… eso es lo mejor que te puede pasar. Fue como darle vida de verdad al proyecto, más allá del estudio.

 


 

¿Qué puede esperar alguien que vaya a uno de vuestros conciertos? ¿Cómo es GRANDÍO en directo?

Roi Grandío: La música en directo es su máxima expresión y la mejor forma de conectar con el público. Tener un buen directo es algo imprescindible para Grandío. No perdemos el control y el detalle que hay en las grabaciones, porque somos perfeccionistas, pero existe otra energía, otra forma de transmitir con una intensidad muy grande. Intentamos que el concierto sea una experiencia, no solo tocar las canciones tal cual, sino llevarlas a otro lugar y conectar con la gente desde ahí.

 

¿Cuándo y dónde podremos escucharos próximamente? ¿Tenéis ya fechas cerradas? ¿Cuál es el siguiente paso? ¿Ya trabajando en un futuro largo o es un poco prematuro pensar en eso?

Roi Grandío: La verdad es que ahora mismo el foco está en seguir sacando música y en consolidar el proyecto. Hay ideas para nuevos temas y para un futuro disco, pero sin precipitarse. Creo que es importante dejar que las cosas evolucionen de forma natural e ir paso a paso, pero con ambición de seguir creciendo.

No puedo desvelar mucho más, pero creo que la espera merecerá la pena.

 

 

¿Qué artista o grupo gallego nos recomendarías ahora mismo? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?

Roi Grandío: La verdad es que la escena gallega está viviendo un momento especialmente dulce, con una diversidad creativa y una calidad artística que pocas veces se ha visto con tanta fuerza y continuidad. Hoy en día conviven proyectos muy diferentes entre sí —desde el pop más contemporáneo hasta el folk revisitado, pasando por el indie, la electrónica o propuestas más experimentales—, lo que hace que sea una escena muy rica y estimulante.

Ahora mismo estoy escuchando bastante a dani dicostas, Grande Amore y Fillas de Cassandra, son unos cracks.

 

Y si abriésemos tu cuenta personal de Spotify, ¿qué escucharíamos? 100 % Sinceridad, 0 % Vergüenza.

Roi Grandío: Acabo de abrirla para comprobar y lo último que tengo, además de los tres artistas ya mencionados, literalmente es: el nuevo disco de Cora Yako, el nuevo disco de Ginebras, el nuevo disco de Pipiolas, Carlangas y Barry B. 2026 empieza fuerte.

 

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