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ESCUCHANDO ELEFANTES: «CREO QUE NO SOMOS MÚSICOS Y, POR LO TANTO, ESCRIBIMOS CANCIONES; ESCRIBIMOS CANCIONES Y, POR LO TANTO, SOMOS MÚSICOS»

ESCUCHANDO ELEFANTES: «CREO QUE NO SOMOS MÚSICOS Y, POR LO TANTO, ESCRIBIMOS CANCIONES; ESCRIBIMOS CANCIONES Y, POR LO TANTO, SOMOS MÚSICOS»
15 MARCH 2021

A más de uno le costará imaginarse la Plaza de Lugo o Rego de Auga, en A Coruña, sin ellos, dos allí tocando, acompañados por un par de micros y una guitarra. O la calle del Príncipe (Vigo). O el Paseo (Ourense)… ¿quién no los recuerda a pie de calle? Así empezó, y se formó, la carrera musical de Escuchando Elefantes.

Tras un viaje a Dublín, el dúo coruñés formado por Sílvia Rábade y Carlos Tajes decidió adoptar el término inglés busker (músico callejero) y, hoy, con esa madurez que han ido adquiriendo de calle en calle, de sala en sala, Escuchando Elefantes puede —orgullosamente— contar que ha recorrido Europa con su música, compartiendo experiencias con artistas de la talla de Glen Hansard, Paddy Casey, Bono (U2) o Sinead O’Connor.

¿Por qué siempre cantáis en inglés? (Music Bus, 2021) es su nuevo trabajo discográfico, cuarto ya de su carrera, primero íntegramente en castellano y el más elaborado hasta la fecha. El LP, compuesto por 11 temas, es una colección de metáforas y simbologías sobre la vida y la muerte, el renacer en el tiempo y en el espacio, bañadas por baterías rotundas y guitarras desgarradoras; con las canciones como protagonistas, Escuchando Elefantes encuentra el equilibrio entre «lo bonito y lo valiente».

 

 

Os conocimos cuando tomabais las calles como escenario ¿cómo pasaron Sílvia y Carlos a ser Escuchando Elefantes?

lvia: «Yo diría que Sílvia y Carlos pasaron a ser Escuchando Elefantes el día que dieron su primer concierto, mucho antes de tocar en la calle por primera vez. ¿Por qué? Pues porque Sílvia y Carlos tomaron la decisión de no llamarse “Sílvia y Carlos” y escogieron Escuchando Elefantes como nombre de banda».

 

¿… y el paso de la calle al estudio para grabar vuestro debut, Show & Tell (2012)? ¿Qué os empujó a dar el paso hacia la «oficialización» como dúo?

Carlos: «Nunca pasamos de la calle al estudio, todo estaba entremezclado. Desde hacía años escribíamos y tocábamos canciones, en un momento hablamos de grabar una selección, que luego se convertiría en Show & Tell».

 

 

Podríamos decir que estos comienzos estaban enmarcados en el indie folk, incluso countrya grandes rasgos!), con piezas acústicas que abrazaban el intimismo. ¿A quién teníais como referente? ¿Alguna influencia en particular?

lvia: «La banda referente para ambos desde pequeños es Simon & Garfunkel. También en aquella época en la que salió Show & Tell escuchábamos mucho folk rock irlandés contemporáneo como Damien Rice, Lisa Hannigan, Glen Hansard, Rhob Cunningham…

También sonaban muchos clásicos de los 60 y 70 y, en mi caso, siempre fui una fan incondicional del rocknroll de toda la vida. Elvis siempre fue uno de los artistas más escuchados en mi cadena de música :)».

 

Habéis grabado en España, Irlanda, Reino Unido y Estados Unidos, además de recorrer Europa y compartir experiencias con artistas de la talla de Glen Hansard y Markéta Irglová, Paddy Casey, Bono (U2) y Sinead OConnor, entre otros. ¿Cómo describiríais la experiencia al otro lado de nuestras fronteras, tanto en estudio como en el escenario?

Carlos: «¡Muy bonita! Estábamos siempre rodeados de gente que hacía lo mismo que nosotros, todo el rato. Siempre teníamos la guitarra en la mano porque siempre estábamos compartiendo nuevas canciones. Irónicamente, fue en esas primeras fechas cuando probablemente creamos Happy Lonely People».

 

 

Al hilo, en los directos por el mundo adelante, sean en la intimidad de un pub o en un festival frente a cientos de personas, ¿qué similitudes o diferencias encontráis entre el público de aquí y de allí?

lvia: «Siempre hay una conexión entre nosotros y el público; no importa si son miles, cientos, o una sola persona. Siempre. Es tremendamente importante como músicos que, al finalizar el concierto, la sensación no sea como la de finalizar un ensayo, interactuar con la gente es lo que marca la diferencia».

 

Vuestro segundo trabajo Happy Lonely People (2014) es hogar de Gardens Road”, cuyo videoclip ganó un Mestre Mateo, además de las más de 40 nominaciones en premios y festivales nacionales e internacionales. ¿Qué significó para vosotros este reconocimiento, teniendo en cuenta que fue uno de vuestros primeros videoclips?

lvia: «En realidad, ya teníamos bastantes videoclips hechos con el primer álbum. El audiovisual es algo que siempre nos gustó mucho, por eso desde el primer videoclip de Escuchando Elefantes, “The Rain”, siempre le dimos mucha importancia a la imagen del grupo.

Esto es algo que se refuerza bastante con este último álbum, ya que tuvimos muchos retos para hacerlos, entre ellos las restricciones por la pandemia».

 

 

Hope (2017) es el resultado del cambio en el formato de la banda, tocando ambos baterías y guitarras, y en el que escuchamos un sonido más eléctrico y enérgico. ¿Buscasteis este cambio a propósito o surgió de manera natural, como evolución inevitable?

Carlos: «Desde que hacemos un disco hasta que grabamos el siguiente pasa siempre un tiempo y estamos en constante cambio; al grabar, esos cambios se ven impresos de alguna manera. Como si sacas una foto de la misma persona con unos años de diferencia y ves cómo la ropa o el pelo cambió mucho, pero la persona sigue siendo, más o menos, la misma».

 

 

Es en esta gira donde sufrís «El Accidente» que lo paraliza todo. Tras vuestra recuperación agradecéis el apoyo del público con el tour-respuesta ‘We Are Fine, Thank You’. ¿Cómo recordáis esos momentos?

lvia: «Fueron momentos muy especiales. La gira ‘We Are Fine, Thank You’ fue exactamente eso, un momento de agradecimiento en nuestra vida. Agradecidos por el apoyo, por seguir vivos, por poder hacer música y por cantar esas canciones que tuvieron que quedar en standby por todo. Ser agradecido es importante, ayuda a poner las cosas en perspectiva».

 

 

Acabáis de lanzar ¿Por qué siempre cantáis en inglés? (Music Bus, 2021), un LP donde las 11 canciones son las protagonistas por sus letras, llenas de metáforas y simbolismo, como una oda a la vida, a la muerte, al renacer. ¿Ya teníais pensada esta temática o, digamos, fue un efecto «secundario» de la crisis sanitaria, cuarentena…?

Carlos: « ¡Se compuso todo antes de la pandemia! La temática refleja nuestro estado interior en el momento que las escribimos, en cualquiera de los álbumes. A veces contamos historias, otras vamos directos al grano, pero lo que hacen la música y la letra es reflejar un sentimiento, uno con palabras, otro con notas/frecuencias».

 

 

Escuchamos un nuevo giro, con una base de guitarras y baterías envuelta en sintes y cuerdas, próxima al pop rock. ¿Estamos ante la consolidación de un Escuchando Elefantes 2.0?

lvia: «Los estilos musicales son siempre un mundo, nunca escucharás a un músico que sepa encajarse en un solo estilo. Para nosotros el estilo de Escuchando Elefantes siempre fue folk rock, aunque unas veces más folk y otras más rock. Ahora es posible que podamos añadir un “alternativo” por ahí porque, sinceramente, creo que alternativo deja margen a la imaginación.

La base sigue siendo la misma, las dos voces, las guitarras rítmicas y los cambios de dinámica. Obviamente hay una evolución, siempre la hay, el estilo… ya dejo que decida quién lo escucha  risas]».

 

 

Cantáis a sentimientos y emociones desnudas, a la búsqueda del equilibrio en La Estrella”, las capas del ser humano en Ahora”, la dualidad en Cada vez” o el viaje personal que es Valiente Disonante”. ¿Cómo es el proceso de materializar esos conceptos hasta que se convierten en una canción?

Sílvia: «A veces las canciones llegan así, sin más. En el caso de “La Estrella” llegó por una frase —“un sol de atardecer a deshora”— que le dije a un seguidor de la banda que me envió una fotografía de un atardecer por la mañana. Esa frase volvió a mi cabeza unos días después al observar las nubes desde la furgoneta mientras conducía, ¡el cielo estaba precioso! La melodía llegó de la mano de la letra; sabía de sobra lo que quería decir con esas palabras y lo que quería expresar.

Otras veces vienen frases sueltas o acordes y después trabajamos en el resto de la canción. Depende mucho de la canción, del momento…».

 

 

A la hora de componer, ¿sois más de buscar inspiración en situaciones, lugares, personas,… o esperar que ella venga a vosotros?

Carlos: «Al final creo que siempre viene ella. Creo que no somos músicos y por lo tanto escribimos canciones, escribimos canciones y por lo tanto somos músicos. Ellas son las que llaman a la puerta y luego empieza el camino».

 

 

¿Por qué siempre cantáis en inglés? es vuestro primer álbum íntegramente en castellano ¡aunque no el primer trabajo! En 2016 publicasteis el sencillo Volveré, una pieza que, parece ser, estaba incluida en el repertorio de vuestros inicios. ¿Por qué esta publicación en solitario? ¿Y por qué volvéis ahora al castellano?

Sílvia: «Toda la historia del por qué siempre cantamos en inglés la explicamos en el formato físico de forma extensa. En resumen: al comenzar, las canciones eran de Carlos en castellano, más tarde, comencé yo a escribir en inglés atraída por toda esa música irlandesa contemporánea de la que hablaba al principio de la entrevista y, poco a poco, salían canciones en inglés juntos y por separado. Pasamos un tiempo mezclando ambos idiomas, pero al final, el primer disco coincidió en una época que escribíamos íntegramente en inglés… ¡y ese es el motivo!

Volvimos al castellano porque nos apetecía un cambio, no queríamos escribir un disco entero cuando escribimos las primeras canciones, la idea era hacernos un Volveré”, como decimos nosotros, pero una cosa llevó a otra…».

 

 

Ahora, sin presión… visto lo visto, ¿qué probabilidades hay de que el próximo disco se titule Por que ahora cantáis en castellano?

Sílvia: «0% posible! Somos muy de títulos y ese sería previsible [risas]. Además, no tenemos ni idea de en qué idioma vamos a escribir el próximo disco, aunque si fuera en inglés, sería un buen título seguro [risas]».

 

Bajo la premisa del Do It Yourself, toda vuestra discografía fue autoeditada menos este último trabajo. ¿Qué diferencias encontráis entre trabajar de una forma o de otra?

Sílvia: «Realmente, aunque no se considere autoeditado, no significa que no lo hagamos nosotros. Las canciones están escritas, producidas y mezcladas 100% por nosotros, el diseño es nuestro también, y estamos detrás de todos los procesos que se llevan a cabo.

La diferencia de trabajar con Music Bus, en este caso, es que yo ya no soy la mánager, tengo un equipo de gente trabajando en la oficina haciendo el trabajo que hoy solo reviso. La ventaja de eso es que tengo más tiempo para crear y hacer este y otros proyectos; ¡la inspiración llega mucho más rápido cuando no tienes que hacer 17 llamadas por hora! Somos muy afortunados por trabajar con gente que nos permite hacer las cosas a nuestra manera».

 

 

Como curiosidad… ¿por qué ese nombre, « Escuchando Elefantes»?

Carlos: «Viene de una canción que compusimos al principio; le llamamos “Escuchando Elefantes” y luego “ascendió” a nombre de banda».

 

Ya estamos en 2021, pero la vuelta a los escenarios de manera «regular» está siendo compleja aún con restricciones de aforo, máscara, protocolos… ¿Cómo lo estáis llevando? ¿Qué podremos esperar de un directo de Escuchando Elefantes?

Carlos: «¡Mal! Desde que empezamos dedicamos todo nuestro tiempo a crear y tocar música, ahora falta un 50%. Dar un concierto ahora es casi un milagro… En cuanto a nuestros directos, me imagino que van cambiando también con el tiempo, como los discos».

 

 

Porque la verdad que sois mucho de colgar Sold Outs…

Sílvia: En nuestra defensa, no es cosa nuestra, es el público».

 

En la actualidad, ¿qué artista el grupo gallego nos recomendaríais? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?

Sílvia: «Yo os voy a recomendar a Belém Tajes porque si la recomienda Carlos igual queda mal por ser de su familia. Tiene una voz muy bonita y, por si fuera poco, es un encanto. Una banda con quien coincidimos alguna vez y también son gente muy riquiña son Kings of the Beach, tienen mucha energía.

Está claro que no sé separar a la persona del músico, solo recomiendo gente riquiña y encantadora :)».

 

Si abriésemos vuestras cuentas personales de Spotify, ¿qué escucharíamos? 100% Sinceridad – 0% Vergüenza.

Sílvia: «Creo que esa sensación de vergüenza por escuchar algo nunca la tuve. Soy muy ecléctica, hago listas de reproducción mensuales en mi cuenta de Sílvia Fooding y son todas muy variadas. Hay indie, folk, rock, pop, músicas del mundo, música clásica… no me da vergüenza escuchar nada. La música transmite, las cosas que a mí me transmite una persona o estilo no son las mismas que le transmiten a otra gente. Por eso es tan importante buscar música diferente a la que normalmente escuchas, nunca sabes dónde encontrarás tu nuevo álbum favorito».

Carlos: «No tengo Spotify... tampoco vergüenza musical. Ahora mismo estoy escuchando Big Thief pero en Youtube, no sé si cuenta [risas]».

 

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