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SNST: «‘CANCIONES MALTRATADAS’ ES UN DISCO MÁS SOFISTICADO, MÁS SERIO, QUE HABLA DE HISTORIAS MÁS PROFUNDAS»

SNST: «‘CANCIONES MALTRATADAS’ ES UN DISCO MÁS SOFISTICADO, MÁS SERIO, QUE HABLA DE HISTORIAS MÁS PROFUNDAS»
23 MAY 2022

De trío pasaron a quinteto y ahora son un cuarteto; también pasaron por varios rebranding y un par de voces, pero la esencia sigue siendo la misma desde el principio: «el sonido SNST sigue estando». SNST es la respuesta de Iñaki Blanco (voz, guitarra), Diego Varela (guitarra, coros), Javi Sarmiento (bajo) y Raúl Macías (batería) a la pregunta que ellos mismos se planteaban con el nombre su banda anterior, ¿Sunset?

Es una respuesta que suena a atardeceres de otoño en Vigo, ni muy cálidos ni muy fríos; un rock con diferentes matices y colores que encajan a la perfección con unas letras trabajadas y de distintas temáticas. Tras más de diez años de silencio discográfico, en marzo sorprendían con Canciones maltratadas (2022), un álbum donde el grupo «rescata» temas que, según nos cuentan, naufragaron en un mar de complicaciones.

 

Foto © Gonzalo Pereira

 

El trío original nació en 2007, con Diego Varela (guitarra y voz), Raúl Macías (bajo) y Javi Sarmiento (batería), y los tres seguís a día de hoy. ¿Qué relación había entre los tres antes de empezar con la banda? ¿Cómo fueron vuestros inicios y vuestra evolución hasta llegar la SNST?

Raúl Macías: «Ante todo éramos, y somos, colegas; muchas vivencias juntos y el grupo es una más. Y, la verdad, con el tiempo Iñaki se convirtió en uno más».

Diego Varela: «Los tres teníamos un grupo llamado Sunset Boulevard en nuestra época del instituto; aquello duraría unos añitos y después cada uno fue por su lado.

Llegó un día, en una reunión de viejos amigos, en el que recordando aquella época decidimos volver a juntarnos y tocar algunos temitas, por diversión. La cosa iba sonando bien, y optamos por ampliar la apuesta añadiendo un nuevo vocalista para poder tener más fuerza conmigo a los coros».

Javi Sarmiento: «Amigos, compañeros de botellón».

 

El trío pasa a cuarteto con Iñaki Blanco (voz, guitarra), quien pasó a formar parte de la banda en 2009 de una manera bastante particular. Contadnos un poco sobre su entrada en SNST y cómo recordáis esos tiempos.

Iñaki Blanco: «Bueno, realmente pasó a ser un quinteto, ya que, aunque yo me había presentado para una prueba de voz, me cogieron como guitarrista y a Rebe Rodríguez como cantante...».

Diego: «Lo cierto es que buscábamos cantante femenina, pero Iñaki nos cayó muy bien y dejamos que se incorporara al grupo [risas]».

Raúl: «Después de grabar Arredemo (2008) vimos que necesitábamos otra voz, así que hicimos un casting y de ahí salió Rebe a la voz e Iñaki a los coros y la guitarra».

 

 

Iñaki tú eres, además, la mitad de Max & Bull, un dúo instrumental que crea bajo las influencias del prog, de la electrónica, del ambient, de la psicodelia... algo alejado a lo que haces con SNST, ¿no? ¿Qué hay de Max (o Bull) en SNST?

Iñaki: «Sí, aunque ¿Sunset? en un principio era algo bastante alejado de la música que yo escuchaba, hubo muy buena química y pronto encontramos nexos de unión a la hora de componer y crear los temas.

Max & Bull es como una fábrica de ideas o un laboratorio. Ahí experimento y juego con armonías, ritmos y sonidos; luego algunas cosas quedan y otras se exportan. En los últimos temas de SNST sí que hay ideas que, en un principio, eran para Max & Bull, pero que en SNST finalmente se le pudieron sacar más partido».

 

La banda se presentaba bajo el nombre de Sunset Boulevard, más tarde desapareció el «boulevard» pasando a ¿Sunset? En octubre de 2020 le robáis las vocales y el nombre queda en SNST. ¿A qué se debieron estas modificaciones en el nombre?

Diego: «A ver, Sunset Boulevard era la banda de los 90, cuando éramos unos niños que soñaban con ser estrellas del rock ‘n’ roll como las bandas de Los Ángeles de aquella época, tipo Guns N’ Roses y gente de ese estilo.

Cuando nos reunimos como trío años después no tenía mucho sentido ese nombre, pues era otra época y otro estilo. Nos juntamos alrededor de unas cervezas y pensamos, ¿cómo le llamamos a este proyecto? Y Javi dijo: “¿Sunset?”

Javi es una persona que se amolda mucho en la faceta artística, pero cuando dice algo hay que hacerle caso sí o sí. Así que quedó ese nombre tal cual lo dijo ¡con la interrogación y todo! Cuando dejamos de tener vocalista femenina, decidimos cambiar otra vez el nombre porque sonábamos algo distinto».

Iñaki: «Básicamente por el cambio de formación, y con eso, ligeros cambios de estilo».

Diego: «Sí, elegimos SNST porque somos los mismos pero con otro toque».

 

Foto © Gonzalo Pereira

 

Decís que SNST es la respuesta a ¿Sunset?, y si preguntamos ¿SNST?... ¿Cuál sería la respuesta? Musicalmente, ¿cómo os definiríais?

Raúl: «SNST no deja de ser rock como hicimos todos estos años pero con diferentes matices; más rockero y agresivo, pero la base es similar».

Iñaki: «SNST es como la última transformación de Freezer [risas]. Es, como el nombre indica, una simplificación, pero para quitar ceniza y conseguir algo mejor. Y eso se ve a la hora de componer y en su resultado; temas con un objetivo claro, todos a una tratando de hacer la mejor canción rock posible dentro de la simpleza del estilo, pero intentando acercar algo distinto y musicalmente interesante en cada tema».

Diego: «Es como si hubiésemos encontrado ahora lo que queremos ser; con lo cual, pregunta resuelta. Somos SNST».

 

Y, pasando de estilos a influencias, ¿a quién señalaríais? ¿Tenéis algún artista o grupo de referencia que tenga particular impacto en vuestra música?

Iñaki: «Yo pensaba mucho, sobre todo al principio, en bandas de la escena grunge y posgrunge, tipo Pearl Jam, Soundgarden, Days of the New, etc. Poco a poco me fui adentrando en el oscuro mundo del prog y ahí encontré a Tool, Mars Volta... Aunque estas referencias están bastante escondidas, creo que se pueden llegar a intuir».

Diego: «Lo cierto es que tanto Iñaki como yo, que somos los principales compositores, escuchamos músicas diferentes. Cuando uno de nosotros trae un tema al local, el resto de la banda le mete arreglos que hace que esos temas, a priori tan distintos, tengan el sello personal del grupo. Estoy muy orgulloso de que el resultado final no se parezca a ningún grupo que pueda ser influencia en su origen».

 

 

Un par de años después de grabar vuestra maqueta, Arredemo (2008), debutáis con La noche que esperamos al sol (2010), vuestro primer disco. ¿Qué os lanzó a los brazos del mercado discográfico?

Iñaki: «Teníamos las canciones y llevábamos bastante tiempo ensayando en las salas de Metrópolis, en Vigo; aquí te daban bonos con horas de grabación, por lo que decidimos grabar. La cosa salió bien y comenzamos a tocar bastante por toda la provincia».

 

 

 

Después de más de una década de silencio discográfico, en marzo publicabais Canciones maltratadas (2022), con temas que, en estos años, «fue complicado sacar adelante». ¿Con qué dificultades os encontrasteis en ese tiempo? ¿Y por qué sacarlo ahora?

Iñaki: «¡Pues desde que empezamos a grabarlo nunca perdimos la esperanza de sacar el disco! Con el tiempo, te das de cuenta que el tiempo para una banda pasa distinto que para el resto del universo; empiezas a grabar un disco y cuando te das cuenta pasaron meses o años y la cosa puede seguir empantanada.

Nosotros tuvimos problemas en la grabación. Cambiamos de estudio tres veces porque no conseguíamos lo que queríamos, pero también hubo causas personales: algunos de los miembros de la banda fueron padres, alguna baja médica, fuimos perdiendo cantantes por el camino... en fin ¡una desgracia! [Risas]».

Diego: «Lo cierto es que fue accidentado, de ahí el nombre de “canciones maltratadas”; no las tratamos como merecían [risas], ¡pero las queremos y las mimamos mucho en los conciertos!».

Raúl: «Este año pasado decidimos sacarlo de una vez, así que grabamos las voces de nuevo, le dimos el último impulso y, por fin, ¡ya está!».

 

 

Al hilo, decíais que los siete temas que recoge el álbum son «canciones que naufragaron en un mar de complicaciones», pero aquí están. ¿Cómo fue su «rescate»?

Iñaki: «¡Pues lo cierto es que fue como un naufragio de verdad! Algunas canciones se quedaron atrás y otras no quedaron todo lo bien que desearíamos pero, en general, acabamos contentos con el resultado.

Tengo que agradecer personalmente a Pol, de Rebeliom do Inframundo, ese último empujón que nos dio con la mezcla, grabando las voces y maqueando el disco».

 

Canciones maltratadas se acerca más al pop rock que los dos trabajos anteriores. ¿Cómo definiríais el concepto del disco?

Iñaki: «La noche en que esperamos al sol es un disco bastante más pop, sobre todo por la influencia de la voz de Rebe Rodríguez. Después de un tiempo, Rebe abandonó el grupo y se incorporó Belize Martínez, una voz bastante más rockera. Ahí decidimos aproximarnos más al rock de una manera bastante natural; los temas de este disco se compusieron en esa época, una etapa de cambio y de optimismo por el buen recibimiento que había tenido el primer álbum».

Raúl: «Yo creo que este disco es más rockero que el anterior, ¡pero algo me dice que menos que el próximo!».

Iñaki: «[Risas] ¡Yo tengo la misma impresión!».

 

Muchas de estas canciones fueron compuestas durante la cuarentena. ¿Cómo vivió el grupo este proceso de componer en línea?

Diego: «A nivel musical fue duro, sobre todo no poder ensayar, no dar bolo... Que hicimos alguna cosa, tipo pasarnos pistas y grabar por encima, o un concierto acústico que dimos Iñaki y yo para “Music for Water”, un evento benéfico en streaming que una empresa de aguas daba para todos los sus empleados del mundo (que eran 16.000, aunque no vinieron todos [risas]). Eso fue bonito, tocar para gente de Europa y América desde casa».

 

 

Además de vocalistas y guitarras, Iñaki y Diego son los compositores del grupo. ¿Cómo es el proceso de componer los temas? ¿De qué forma evolucionan las piezas cuando se presentan al resto de la banda?

Iñaki: «Pues no hay una fórmula fija. A veces llevamos el tema un poco más cerrado, ya sabiendo lo que queremos y hacia dónde tirar, y otras veces a idea es más abstracta y, entre todos, vamos dándole forma hasta conseguir algo satisfactorio. Llevemos lo que llevemos sabemos que, al final, el tema va a llevar el sello SNST».

Diego: «Creo que nuestro gran tesoro son nuestras canciones. Me encantan los temas de Iñaki, lo que pasa es que siempre se los acabo destrozando [risas]. También es muy importante el desarrollo de los arreglos en el local por parte de todo el grupo, no solo de nosotros los dos».

 

Diego e Iñaki. Foto © David Figueroa

 

La mayoría de vuestras letras llevan el amor por bandera: desamor, romanticismo, pasión... ¿qué, o quién, inspira vuestras canciones? ¿Sois de los que pensáis que la musa llega o hay que salir a buscarla?

Iñaki: «La musa llega, ¡pero hay que buscarla! Si no, ¡puede estar ahí y no te enteras! [Risas]. Cuanto más escribes, cuanto más tocas, cuanto más lo buscas... es más probable que aparezca una buena idea, una buena letra o una buena canción».

Diego: «Lo cierto es que tenemos canciones de muchas temáticas distintas».

 

Afirmáis que estas canciones no tienen sentimientos y que debe ser el público quien ponga las emociones cuando las escuche. Pero si de vosotros dependiese, ¿qué querríais que sintiera el público al escucharlas?

Iñaki: «A mi parecer, algo bueno que tiene que varios miembros del grupo compongan las letras es que los sentimientos y las sensaciones que transmites son más diversas.

Yo suelo a hablar más de las cosas que no me gustan, de las cosas que me deprimen; y Diego, aunque también puede hacer eso, puede escribir sobre las partes más luminosas de la vida de una forma muy ingeniosa y personal.

Además, la letra de “Callo y no grito” es de Belize Martínez, que en su etapa en ¿Sunset? también traía letras y música, por lo que el disco es una paleta de sentimientos y sensaciones muy variadas».

Diego: «A mí me gusta dejar las letras abiertas para que cada quien le dé su significado».

 

 

Desde vuestros inicios pudimos escuchar diferentes voces en la banda: Diego era el primer vocalista, luego fue Rebe Rodríguez, y en la última entrega es Iñaki. ¿De qué manera afectaron estas transformaciones a la definición de vuestro sonido?

Iñaki: «Al principio, el estilo del trío tiraba hacia algo más sucio, más garagero. Con la llegada de Rebe, como ya comenté antes, esa suciedad se limó bastante, y aunque la música seguía siendo rockera, se suavizó en gran medida porque la voz tiraba mucho hacia el pop.

Después llegó Belize y ahí pudimos subir el volumen de los amplis y darle bien de ganancia [risas], la voz lo pedía. Ahora seguimos un poco esa línea, creo...».

Diego: «Sí ¡pero con otro estilo!».

Raúl: «Evidentemente la voz, aunque sea inconscientemente, te marca de alguna manera la composición de los temas. Ahora nos sentimos con más fuerza para darle caña».

 

A pesar de esos cambios, ¿creéis que la esencia del grupo quedó intacta?

Iñaki: «Creo que hay algo que sigue ahí desde el principio. Puede cambiar algo el estilo, podemos ir más hacia el pop o hacer un tema algo más prog, pero el sonido SNST sigue estando».

Raúl: «Así es para mí; la base es la misma pero con matices diferentes».

 

Además, en este disco escuchamos también a Belize Martínez, voces en “Dicen que...”, quien ya había participado en SNST. ¿Fue una colaboración puntual o hay morriña de voz femenina?

Iñaki: «Pues el disco ya estaba grabado totalmente con la voz de Belize, pero como abandonó la banda, decidimos grabarlo con mi voz. La voz de Belize ya estaba allí y quedaba muy bien, por eso decidimos dejarla; también era dejar ese pequeño guiño y ese reconocimiento en el disco».

Raúl: «Belize formó parte de ¿Sunset? durante años, así que es un pequeño homenaje».

 

 

En vuestro canal de YouTube vemos algunos vídeos de conciertos y directos por salas viguesas. ¿Pensáis estrenaros con videoclips para este nuevo disco?

Iñaki: «¡Pues sí! Y tenemos fecha de realización del videoclip, ¡será para junio! Además, lo haremos con las megacracks de Siete Gatos Blancos, que ya habían hecho un videoclip de mi anterior banda, El Grito Chino. ¡Una maravilla de personas!».

 

Entre Canciones maltratadas y La noche que esperamos al sol pasaron, nada más y nada menos, que 12 años y, como decíamos al principio, algún cambio en la formación. ¿Qué diferencias, o similitudes, encontráis entre ambos? Echando la vista atrás, ¿cambiaríais algo de aquel debut?

Iñaki: «Pues Canciones maltratadas, aunque no salió 100% como lo teníamos en mente, es un disco más sofisticado que el anterior, más serio por así decirlo. Pasaron 12 años y ya no somos esos treintañeros con ganas de fiesta y de estar “esperando al sol” por las “calles de Vigo” [risas]. Aunque algo de eso hay, creo que es un disco que habla de historias algo más profundas».

 

Diego y Raúl. Foto © David Figueroa

 

En vuestro primer álbum de estudio escuchábamos “Las calles de Vigo”; en este, “Rodas”. Nos arriesgaríamos a decir que vuestra ciudad juega un papel especial en vuestra música, ¿no? ¿Cómo veis la escena local?

Diego: «Ahora que se disolvió Siniestro Total creemos que Vigo necesita un grupo de referencia ¡como nosotros [risas]! Ahora en serio, como te decía antes, tocamos muchas temáticas en nuestras canciones y, por supuesto, nuestra ciudad es muy importante para nuestra vida y para nuestro arte.

¿Respecto al panorama musical de Vigo? Es una pasada. Si tuviésemos el apoyo institucional que la escena musical viguesa merece desde hace muchos años, estaríamos hablando de una capital musical del estado. Creo que el germen de la movida de los 80 hizo que muchos vigueses se atreviesen a expresarse con sus instrumentos y surgiesen grandes bandas».

 

 

La pandemia frenó de repente las actividades culturales, entre ellas la música en directo que tanto echábamos en falta. El público estaba deseando la vuelta de los conciertos y vosotros terminabais abril presentando, por fin, el disco en La Iguana Club. ¿Cómo fue la vuelta a los escenarios teniendo en cuenta, además, que jugabais en casa... ¡y después de tanto tiempo!?

Iñaki: «En dos palabras, y parafraseando a un conocido intelectual español: “IM PRESIONANTE” [risas]. Estábamos un poco nerviosos porque no sabíamos si después de tanto tiempo la gente seguiría estando ahí, pero volver a ver todas esas caras que ya habían venido a conciertos años atrás, junto a un montón de caras nuevas ¡fue brutal!».

Diego: «Nosotros habíamos dado nuestro último concierto un par de semanas antes del confinamiento, en la Kominsky, cuando volvimos a La Iguana fue como si entrásemos en una máquina del tiempo.

Ahora parece que nos tenemos que adaptar a los nuevos horarios; las salas están programando los conciertos para las ocho de la tarde y cosas así, y el público aún no está acostumbrado. Supongo que será el futuro, imitar un poco los horarios europeos de salir, cenar...».

Raúl: «Muy bien, la verdad es que volverse a encontrar con la gente en el escenario fue brutal».

 

Foto © David Figueroa 

 

Y, ya metidos en el directo, ¿qué podemos esperar de un concierto de SNST? ¿Alguno próxima fecha ya cerrada que podáis adelantar?

Iñaki: «Pues mucha fuerza, energía y los chistes del bajista Raúl, ¡que ya se está consolidando como comediante top! [Risas]. Tenemos fechas cerradas en el Deilán Praia (Vilaboa) el 20 de agosto; el 3 de septiembre en el Traste Bar (Vigo) en acústico... y más fechas por confirmar a lo largo de este verán».

 

En la actualidad, ¿qué artista o grupo gallego nos recomendaríais? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?

Iñaki: «¡Buf! ¡Hay un montón! De aquí de Vigo Cró!, para mí banda de referencia; Dreams of Dolly Ship, su último disco es brutal; Ollo, Lóstrego!, haciendo una especie de math posrock elegantísimo; los Kalokoro Teke, que hacen un ambient mojito espacial brutal... ¡y muchos más que harían la lista interminable!

De fuera de Vigo, brutales Moura, ya teniendo ganas de escuchar su próximo disco; crnds con esa especie de muñeira electrónica que te deja loco; o Xan Campos, que me mola todo lo que hace».

Diego: «Mi madre querida, ¡cientos! Solo de Vigo: Eladio Santos, The Soul Jacket, Aphonnic, Phantom Club, Dakidarría, Stoned At Pompei, IGMIG, WÖYZA, The Bo Derek’s... ¡y muchos más!».

 

Si abriésemos vuestras cuentas personales de Spotify, ¿qué escucharíamos? 100% Sinceridad, 0% Vergüenza.

Iñaki: «Últimamente estoy a tope con el grupo andaluz Derby Motoreta’s Burrito Kachimba, ¡me parece flipante esa mezcla entre rock y flamenco! Ya dije antes, Ollo, Lóstrego! o Moura. También le di últimamente a los noruegos Jaga Jazzist, que hacen una cosa instrumental que se acerca al jazz, pero también a la electrónica o al rock. Estuve redescubriendo la brutalidad de Opeth o relajándome con Boards of Canada o Rival Consoles».

Diego: «Yo te puedo escuchar desde Iron Maiden a Rosalía; del metal a la cumbia según el momento».

Raúl: «Pues de todo: Viva Suecia, Waxahatchee, Sleater-Kinney, Holly Humberstone, Wet Leg...».

 

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