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OLLO, LÓSTREGO!: «‘HÁBITAT’ ES UN TRABAJO MÁS MEDITADO Y REPOSADO»

OLLO, LÓSTREGO!: «‘HÁBITAT’ ES UN TRABAJO MÁS MEDITADO Y REPOSADO»
30 MAY 2022

De las cenizas stoner rock de Atlantic Valley, nace Ollo, Lóstrego! con Simón (batería), Noel (bajo, voz) y Marcos (guitarra, voz) al frente. El trío vigués se mueve entre el rock y el posrock, con algún que otro acorde del alternativo y progresivo, mientras conjuga una gran variedad de influencias musicales, evitando encajar así en un estilo en concreto con la intención de poder expresarse musicalmente de la forma más libre posible.

En el año de su creación debutan con un EP, homónimo, cuya presentación tuvo que ser pospuesta a causa de la pandemia, situación que «igual que muchas otras bandas, tratamos de aprovechar el tiempo para componer cosas nuevas»... y dos años después lanzan Hábitat (2022), su segundo trabajo de estudio con cinco nuevas canciones originales en las que reflexionan, y hacen lo propio en los oyentes, sobre la naturaleza, la relación del ser humano.

 

 

En 2011 nacía un grupo de stoner rock llamado Atlantic Valley. Ocho años después, en mayo de 2019, tres de sus integrantes, Simón (batería), Noel (bajo, voz) y Marcos (guitarra, voz), formabais Ollo, Lóstrego! ¿Por qué decidisteis lanzaros la este nuevo proyecto musical?

Marcos: «Cuando nuestro amigo Alexandre, que cantaba con nosotros en Atlantic Valley, tuvo que dejar el grupo, empezamos a pensar que teníamos que hacer algo diferente; es decir, nos apetecía un cambio estilístico. Así que, poco a poco, fuimos haciendo temas nuevos hasta que se hizo evidente que había que iniciar un proyecto musical nuevo, con su propio nombre. Nos daba lástima cerrar la etapa anterior, pero estamos convencidos de que fue un acierto».

Simón: «¡Renovarse o morir! Además, teníamos el convencimiento de que la anterior formación, Atlantic Valley, no podría seguir existiendo mucho tiempo más después de que solo quedásemos dos miembros de la formación original».

Noel: «Pasar a ser un trío también condicionó la parte vocal y nuestra forma de tocar y enfocar las composiciones; influencias musicales nuevas, escribir en gallego... Todo sumado nos hizo pensar en partir de cero».

 

«Que o lóstrego vos ilumine» es algo que comentáis mucho en vuestras redes en referencia a vuestro nombre; una interjección como «Ollo, Lóstrego!» hace saltar las alarmas de quien escuche. ¿Por qué el nombre y por qué con exclamación de advertencia?

Marcos: «Salió casi de forma casual. Creo que nos gustaba meter la palabra “lóstrego” en nuestro nombre y, de hecho, era la única palabra con la que había cierto consenso. En un ensayo apareció Simón con una chapa con un ojo dibujado en su abrigo. Creímos que ambas palabras podrían quedar bien juntas, pero que quedaría mejor si fuese una frase de advertencia, como si pudieses esquivar un relámpago cuando ya está cayendo, cosa obviamente imposible».

Simón: «Nos gustó cómo sonaba, y es una advertencia de lo que viene en nuestros directos».

 

No esperasteis ni un año desde vuestra creación para publicar vuestro debut, Ollo, Lóstrego (2019), ¿cómo recordáis esta primera experiencia discográfica? Desde el punto de vista de la autoproducción, ¿qué ventajas e inconvenientes encontrasteis?

Noel: «¡Para empezar fue apresurada! Pensamos en presentarnos a un concurso de bandas; teníamos que presentar tres canciones y eso sirvió de excusa para preparar algo que enseñar a salas/festivales. Con tres semanas para grabar, mezclar y enviarlo (¡y trabajar!), era la opción obvia. Además, ya habíamos trabajado de esa manera en otros proyectos».

Marcos: «La autoproducción tiene la ventaja de que puedes trabajar con calma, poco a poco y dedicando un presupuesto bastante bajo, pero también supone un enorme trabajo. Para nosotros, de todas formas, la autoproducción tiene un componente de reflexión sobre las composiciones muy grande; solemos arreglarlas y retocarlas muchísimo durante el proceso de maquetado y grabación, y creo que eso nos ayuda a tratar de redondear el trabajo exprimiendo al máximo nuestras capacidades».

Simón: «Deseamos compartir lo que hacemos y que pueda llegar a todo el mundo, es una sensación muy reconfortante.

Lo bueno es que nosotros —y solo nosotros— sabemos cómo queremos sonar. Somos conscientes de que la autoproducción siempre va a llevar más tiempo, ya que pecamos de ser muy perfeccionistas, pero estamos muy cómodos haciéndolo así».

 

 

Las tres canciones que recoge este EP sentaban las bases del estilo musical que estáis desarrollando. ¿Cómo definiríais ese estilo?

Marcos: «Es complicado definir nuestro estilo; tenemos muchas influencias de múltiples bandas de estilos completamente diferentes, pero es posible que alguien que nos escuche pueda encontrar trazas de posrock, de metal, de rock progresivo, de stoner rock o incluso de folk o bossa nova, por poner algunos ejemplos».

Noel: «Creo que encontramos un punto en el que no sonamos a ningún estilo concreto».

Simón: «Nos gusta mucho la idea de retar a los que nos escuchen o vean en directo; en muchos pasajes sonoros vamos a coger a la gente desprevenida con tanto cambio de compases y estructuras. No puedes hacer un headbanging normal, vaya, y eso mola mucho».

 

Marcos. Foto © Sombra On The Rocks

 

¿Cuánto de progresivo y cuánto de alternativo tiene el rock de Ollo, Lóstrego!?

Marcos: «Mucho de ambos seguramente. Es cierto que aplicamos cierto esfuerzo en que las canciones tengan estructuras y ritmos poco comunes en el rock, lo que puede hacernos caer en pasajes progresivos. En cuanto al rock alternativo, nosotros nos criamos musicalmente entre los 80 y los 90, así que le debemos mucho la esa época del rock».

Simón: «Creo que nos gustaría mantenernos en esa línea de un 50/50».

 

Después de un 2019 lleno de cambios y mucho trabajo, llega un año muy complicado para el mundo del espectáculo. Ollo, Lóstrego! estaba a punto de dar un concierto para presentar su debut y, a causa de la pandemia, esta actuación tuvo que posponerse nada más y nada menos que dos años, por lo que era una espinita clavada desde 2020. Además de este parón de la música en directo, ¿qué supusieron para la banda los meses de cuarentena?

Simón: «Pues desesperante por momentos, así que hubo bastantes videollamadas y alguna que otra grabación a distancia durante el confinamiento para mantener el “lóstrego” encendido».

Marcos: «Respecto a la música en directo fue una época terrorífica; no vamos a profundizar en esto porque todos conocemos lo que sucedió con la pandemia, pero igual que muchas otras bandas, tratamos de aprovechar el tiempo para componer cosas nuevas».

Noel: «Lo cierto es que mejoramos mucho el método de trabajo en remoto y dio tiempo a probar cosas nuevas. “Colonia clonal” y “Quercus robur” son algunas de las canciones que surgieron en el confinamiento».

Simón: «Y después de los confinamientos, al no ser convivientes, las pocas veces que pudimos ensayar tuvimos que remar contra viento, marea, y vecinos de local muy poco respetuosos».

 

 

Vuestro último disco, Hábitat (2022), llegaba el pasado febrero con cinco nuevas piezas que afloran entre partes instrumentales propias del posrock con partes vocales que se acercan mismo al metal. ¿Cómo fue el proceso creativo?

Marcos: «Fue un proceso largo; de hecho, algunos de los temas del EP ya estaban bastante avanzados en la época en la que publicamos nuestro anterior trabajo, en 2019. Nuestro proceso creativo es reflexivo y lento, ya que trabajamos muy poco a poco en cada canción. Normalmente trabajamos el tema cada uno en su casa y vamos poniendo en común las partes que vamos componiendo, armando el rompecabezas poco a poco».

Simón: «También estamos en continua evolución, y eso se vio reflejado en las sesiones de grabación; hubo “bastantes” cambios formales en las canciones dentro de las mismas sesiones de grabación».

 

También son características las armonías vocales, ¿por qué incluirlas? ¿Qué creéis que aportan? ¿Cómo las trabajáis?

Noel: «A mí particularmente me parece que las dobles voces y coros aportan color y carácter si lo haces con un poco de cabeza.

Surgió de manera natural; los dos hacíamos coros en las bandas de las que fuimos parte en el pasado, pero no éramos cantantes principales, así que fue una mezcla de intenciones y, además, de darnos un poco de apoyo el uno al otro».

Marcos: «También fue una consecuencia de que ni Noel ni yo queríamos ser el vocalista principal [risas]».

Noel: «Además, siendo un trío le añades una capa armónica que, en otro caso, cubrirías con otro instrumento. A la hora de componer partimos de la base musical, creando una línea principal y, a partir de ahí, probar y probar».

Simón: «Yo, que lo veo desde fuera ya que no participo en las melodías vocales, me siento impresionado con el trabajo que hay detrás de esas armonías y pienso que se ve reflejado en los resultados».

 

Simón. Foto © Sombra On The Rocks

 

En este disco os escuchamos más melódicos que en el anterior; “Timidez botánica” u “Órbita” son algunos ejemplos de estos «Ollo» más cálidos y algo menos «Lóstrego!». ¿Cómo definiríais el concepto de este trabajo?

Simón: «No estaba nos nuestros planes, pero surgió de manera natural. Creo que también fue saliendo nuestra parte más tranquila y melódica después de tantos años haciendo los tres música más directa, más contundente y más al grano. ¡También influye la edad, creo! ¿Nos hacemos viejos? ¡Puede ser!».

Marcos: «Puede que fuese efecto de nuestra evolución a la hora de componer. Hicimos temas más largos y menos directos de lo que estábamos acostumbrados a escribir y esto, en este caso, implicó introducir muchos más pasajes melódicas que antes».

Noel: «El concepto vino después de las canciones. Ya existía una temática común, así que fue más bien elegir qué canciones de nuestro pequeño “hábitat” musical queríamos mostrar, cuales cuadraban mejor entre ellas y resultaban en un trabajo más coherente».

 

A diferencia del anterior, esa instrumentación que comentábamos cobra un mayor protagonismo en este trabajo. Para vosotros, ¿qué peso tiene la parte instrumental en las composiciones? ¿50% melodía, 50% letra?

Marcos: «Por lo general las canciones las componemos enteras, sin voz, y luego pensamos que melodías vocales pueden encajar; con lo cual, lo instrumental acaba teniendo mucho peso».

Noel: «Una vez llegados ahí toca trabajar en la letra, a veces con una melodía base, a veces trabajando las dos cosas al mismo tiempo».

Simón: «La letra es muy importante por todo lo que queremos transmitir en cada una de las canciones, pero la una sin a otra no tendría sentido; buscamos que se complementen perfectamente sin dejar de sorprender. También apetece probar a hacer composiciones instrumentales pero, de momento, queremos que la gente tenga esa forma de identificar la canción en sí por lo que dice».

 

 

En Hábitat son más notables las influencias posrock en la sonoridad del grupo. ¿Cuáles diríais que son las influencias más directas en la música que hacéis? ¿Fueron cambiando con la evolución del grupo?

Simón: «Obviamente fueron cambiando, siempre vamos evolucionando. Los tres bebemos de la misma influencia, por supuesto, pero hay ramificaciones y estamos continuamente recomendándonos música o discos que nos gustan.

Todo eso va quedando en nuestro imaginario y, por citar algunas influencias, van desde el posrock más iniciático, pasando por space rock, math rock, música folk del país, bossa nova...».

Marcos: «A veces algunas cobran más protagonismo que otras. En este EP quisimos experimentar con pasajes con mucha reverb y mucho delay, y este aspecto es muy dominante en las bandas de posrock. De todas las formas, no hay una intención clara de querer sonar como un determinado estilo, simplemente sucede de manera natural».

Noel: «Escuchas nueva música y eso cala e, indirectamente, lo que nos gusta acaba por llegar a nuestra música. Si pensamos en bandas comunes que ayuden a definir nuestro estilo, hablaríamos de Porcupine Tree, Toundra, Cró! o Guerrera».

Marcos: «Tool, Karnivool, God Is an Astronaut, diola o Loiros; en mayor o menor medida resultan bastante importantes a la hora de modelar nuestro sonido. De todos modos, siempre estamos intentando descubrir música nueva que, irremediablemente, acaba por influirnos musicalmente».

 

Noel. Foto © J. Seijo

 

Evocáis a la naturaleza a través de títulos como “Caducifolia”, “Quercus robur”, “Posidonia”... ¿de dónde viene esa fijación botánica?

Noel: «Pues de manera casual. Al principio, Marcos nombraba a los proyectos de composición con esos términos botánicos. Como ninguno de los dos era en ese momento letrista, los títulos servían como base para la letra, daba su juego y así se fue convirtiendo en costumbre y en parte de nuestra identidad».

Marcos: «Somos ecologistas, unos enamorados de la naturaleza y encontramos en ella una gran inspiración para desarrollar nuestras temáticas. Relacionadas con la botánica hay miles de historias que se pueden contar».

 

Vuestras letras hablan sobre la naturaleza, la relación del ser humano con su entorno y la sociedad. ¿Qué, o quién, os inspira a la hora de componer? ¿Qué canción pensáis que representa más a la banda?

Noel: «Yo no pienso en nada en concreto; partiendo del título pienso en un tema que tenga sentido y relación y, a partir de ahí, trabajo la letra hasta que quede conforme con el resultado».

Marcos: «Siempre intentamos contar algo relacionado con la naturaleza. A veces simplemente hacemos una especie de definición un poco poética de un concepto botánico; en este aspecto, probablemente “Colonia Clonal” sea nuestra canción más representativa».

Noel: «Otras son más complejas; “Posidonia” es un alga característica del Mediterráneo, y me hizo pensar en las migraciones por el conflicto sirio. La terminología botánica da mucho juego si lo piensas».

Simón: «Además es el tema perfecto para cerrar los directos. Estribillo que a mí me evoca el lirismo del folk gallego y tiene un final cuesta arriba en un compás no habitual. ¡Tralla!».

 

 

Todas estas letras están escritas en gallego; ¿por ética, por estética, por ambas...?

Marcos: «Realmente tiene una explicación muy sencilla: somos gallegos y hablamos en gallego. Forma parte de nuestra cultura».

Simón: «Hay algo de ética también, defendemos nuestra lengua y que no se pierda en el ámbito musical».

 

Los miembros de la banda participáis activamente en todos los aspectos de la producción, desde la composición y las letras hasta la mezcla y el arte de las portadas. ¿Por qué preferís (y seguís) trabajando de este modo? ¿Trabajáis conjuntamente en todo o tiene cada uno su especialidad?

Noel: «Es un trabajo en equipo, y aprovechamos así nuestros conocimientos propios para repartir un poco el trabajo. A veces supone más horas, y algo de estrés que nos podíamos ahorrar, pero puedes hacer las cosas a tu ritmo y a tu manera.

Esta vez, las tareas de mastering las dejamos en las manos de Álvaro Gallego, por ejemplo. Es una cuestión que dominamos menos y merecía la pena dejárselas a alguien que hiciera un buen trabajo».

Simón: «Realmente, excepto la parte lírica que va de la mano de Marcos y Noel a partes iguales, el resto es siempre trabajo conjunto».

 

Como decíamos, también sois vosotros mismos los que firmáis algunos de los diseños de las portadas, como la de vuestro debut. ¿Qué importancia le dais al trabajo gráfico en vuestros proyectos?

Simón: «Como fans de la música, siempre nos fijamos en las portadas o arte relativos a nuestros discos favoritos. Hoy en día está al alcance de cualquiera enredar un poquito aquí y allí y llegar a un diseño con el que quedar contentos».

Marcos: «Es muy importante el trabajo gráfico; tiene que ir bien acoplado al trabajo musical, ya que cuando tienes el disco en la mano, está ahí todo junto».

Noel: «Con el título de Hábitat rápidamente pensamos que la fotografía paisajística de nuestro amigo Fernando de la Peña era la mejor opción que podíamos encontrar, por tema y tono».

 

Marcos. Foto © J. Seijo 

 

Desde vuestro nombre hasta el título de este último disco, pasando por la fotografía de las portadas y, como comentábamos antes, los títulos de las canciones, las letras… todo está envuelto en una especie de burbuja natural y ecológica. ¿Es una respuesta al mundo tan, digamos, artificial y «procesado» en el que vivimos, como un universo sonoro utópico?

Marcos: «Vivimos en un mundo dominado por lo artificial y por las apariencias. Nos gobiernan sistemas, empresas y personas brutales, irreflexivas, agresivas y parásitas. Parece que en los últimos años vivimos en una especie de vorágine negativa; no hay un solo indicador que indique cosas buenas y parece que vamos de cabeza a un colapso de nuestra civilización que prácticamente no tiene solución.

Solo nos queda observar lo único que ofrece cierta paz mental, que es nuestro entorno natural. Pararse a respirar, a contemplar el comportamiento de los insectos, cómo crecen los árboles, cómo vuelan los pájaros o cómo rompen las olas del mar; es terapéutico».

Simón: «No fue algo que hablásemos con anterioridad, ni siquiera intencionado. Nos dimos cuenta de que en las canciones estábamos hablando de cosas como la naturaleza que nos rodea, el mundo natural, su genialidad, sus ramificaciones... nunca mejor dicho. Ahí sí que ya nos propusimos continuar por esa línea que nos había salido de manera completamente natural.

Y, por supuesto, somos xentiña concienciada en cuidar y mantener vivo todo lo natural que tenemos en el país; es lo que nos define, lo que tiene que prevalecer. Nunca se sabe si nuestros próximos trabajos seguirán centrándose tan de lleno en esta materia, pero sí que seguirá siendo la esencia de Ollo, Lóstrego!».

 

Entre vuestro EP presentación y este segundo trabajo solo pasaron dos años... ¡pero qué dos años! ¿Notáis alguna diferencia o semejanza entre ambos? Echando la vista atrás, ¿cambiaríais algo de aquella carta de presentación?

Simón: «Las primeras composiciones de Ollo, Lóstrego! eran más influenciadas aún por el stoner y el rock de mediados y últimos años noventa. La cosa fue evolucionando, pero sigue habiendo muchas semejanzas. De hecho, algunas canciones que aún tocamos y son inéditas se compusieron en aquella época».

Noel: «En lo que se refiere a la grabación en sí misma, Hábitat es un trabajo más meditado y reposado, mientras que Ollo, Lóstrego! es más directo e inmediato. Eso se nota al escucharlo. Cada uno tiene su propia identidad y está bien que sea así».

 

Noel y Marcos. Foto © Sombra On The Rocks 

 

Acabáis de participar en el IX Concurso de Bandas organizado por el Rock in Río Tea (Ponteareas). En vuestra opinión, ¿qué papel juegan este tipo de concursos a la hora de dar a conocer —y dar impulso— a bandas emergentes?

Simón: «Un buen mecanismo para dar oportunidad a bandas de todo ámbito para darse a conocer y tener esa oportunidad. Además ¡la gente del Rock in Río Tea son la ostia! Encantados de participar en estas propuestas».

Marcos: «Motivan mucho a la hora de mejorar y de perfeccionar lo que puedes ofrecer en directo. En este aspecto, creo que todas las bandas que participamos sacamos mucho provecho».

Noel: «¡Además de enseñar tu trabajo a un público diferente y más diverso!».

 

Despedíais abril con el concierto presentación de Hábitat en la Kominsky (Vigo). Después de tanto tiempo, ¿cómo describiríais esta vuelta a los escenarios teniendo en cuenta, además, que tocabais en casa?

Marcos: «Fue una experiencia fantástica. Fue el primer concierto “normal” que tuvimos la oportunidad de ofrecer y lo pasamos genial. Muchos amigos, pero también mucha gente que no conocíamos».

Noel: «En marzo del 2020 pretendíamos presentar nuestro primer trabajo... y una pandemia después presentamos Hábitat, así que teníamos muchas ganas de ver la reacción de la gente a nuestros temas en directo».

Simón: «Acogida brutal y estar en el escenario rodeado de nuestra familia musical es muy grande. Nos da más fuerza y convencimiento para seguir lostregueando».

Marcos: «Tenemos que agradecerle a Ana, de la sala Kominsky, que nos guardase la fecha todo este tiempo».

 

 

Ya metidos en directo, ¿qué podemos esperar de un concierto de Ollo, Lóstrego!? ¿Alguna próxima fecha ya cerrada que podáis adelantar?

Simón: «Risas, entretenimiento, calma y tralla a partes iguales».

Noel: «Procuramos sonar lo más fieles posible a los trabajos de estudio, pero con más intensidad. Disfrutar de la música y que la gente salga de los conciertos contenta y satisfecha».

Marcos: «De momento no tenemos nada cerrado por delante, pero para el próximo concierto que ofrezcamos habrá canciones nuevas que estamos terminando de preparar... y que en algún momento formarán parte de un tercer trabajo».

 

En la actualidad, ¿qué artista o grupo gallego nos recomendaríais? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?

Marcos: «Nuestros compañeros de local de ensayo, Cró!, acaban de sacar un discazo, así que si alguien no lo ha escuchado tiene que hacer cuanto antes, es una pasada».

Noel: «Para mí los referentes desde hace años! Por estilo, personalidad y directo. Loiros son otros cracks, Cubo Metálico, The Soul Jacket, Eondry... Hace poco descubrí a DOEN. Hay mil bandas buenísimas y poco tiempo [risas]».

Simón: «Uf, hay muchos... Loiros, Cró!, Mano de Piedra, Lar Legido (TREMENDO batería), BALA... Bandas extintas como Día de Furia, Unicornibot ou Fantasmage... Hay mucho en lo que bucear».

 

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Noel: «En mi caso, hablando de música: The Dear Hunter, Gavin Castleton, Karnivool, Foo Fighters, Manchester Orchestra, Steven Wilson, Cró, Quaoar, Dua Lipa, Snarky Puppies, Vetusta Morla. Aunque el rock clásico, el blues, el funk, el metal o el jazz también me tiran».

Simón: «Las bandas o artistas obvias quedan de lado, así que voy a arriesgar: Talking Heads, Barricada, Jane’s Addiction, Tortoise, Trans Am... Y reconozco que soy fan de temazos AOR (Adult Oriented Rock) de los ochenta».

Marcos: «Mucha variedad, sin duda. Estoy escuchando últimamente mucha música electrónica, pero también, como no, mucho rock progresivo e mucho folk gallego de la última generación como Trilitrate, CALDO, Fixe Trío, Caamaño&Ameixeiras, etc.».

 

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