• GALEGO
  • ESPAÑOL
  • ENGLISH
     
  noticias  

TIRULEQUE: «NUESTRO OBJETIVO PRINCIPAL ES CONECTAR CON EL PÚBLICO Y PONERLO A BAILAR Y CANTAR CON NOSOTROS»

Tiruleque: «Nuestro objetivo principal es conectar con el público y ponerlo a bailar y cantar con nosotros»
23 FEBRUARY 2026

Con una trayectoria que supera ya las dos décadas, Tiruleque se ha convertido en uno de los nombres imprescindibles de la música tradicional gallega contemporánea. Nacidos en A Coruña en el año 2002 para divertirse haciendo la música que les gustaba, crecieron hasta consolidarse como una formación singular, con un sonido propio y perfectamente reconocible que bebe de la tradición oral, de las murgas y las charangas, pero también de otras músicas del mundo.

Tiruleque representa la evolución natural de la música de raíz: respetuosa con la herencia recibida, pero abierta a la experimentación, a la mezcla de sonoridades y a la creación propia. Su directo es pura energía y comunión con el público, una auténtica foliada donde tradición y modernidad se dan la mano.

Alfonso Calvo (contrabajo), Álex Fente (acordeones), Pablo Pintor (bombo con platos, percusiones, coros), Miguel Horjales (caja, percusión, coros), Sergio Núñez (clarinete, gaita, percusiones, voz), Fernando Román (saxo soprano, clarinete, trompeta, ukelele) y José A. Vázquez (gaita, saxo, percusiones, coros) son Tiruleque. Hablamos con ellos sobre sus inicios, sus influencias, el proceso creativo, la celebración de sus veinte años de carrera y su nuevo trabajo, Repichoca, un disco que es al mismo tiempo memoria, homenaje y celebración del espíritu festivo que define su música. Porque si algo caracteriza a Tiruleque es que con ellos “pasan cosas”.

 

 

Tiruleque nacía en 2002 en A Coruña. De A Repichoca, el local, hablaremos más adelante, pero ¿qué llevó a cinco chavales a juntarse para montar un grupo de folk?

Pablo: Pues básicamente divertirnos con la música que nos gustaba y, si se podía ganar algo de dinero, pues mejor, claro.

 

Nacisteis como quinteto, que se fue ampliando hasta ese septeto actual tan característico. ¿Qué buscabais al ir incorporando nuevos miembros e instrumentos a la formación?

Pablo: Supongo que lo que todos los grupos: crecer musicalmente, poder hacer cosas con sonoridades diferentes… y, en fin, como dije antes, divertirnos.

 

“Turuleque”, también “tiruleco”, significa, según la RAG: “Poco serio y constante, que actúa sin pensar bien lo que hace”. Después de más de veinte años de trayectoria profesional, lo de “poco serio y constante”… ¿Por qué “Tiruleque” como nombre del grupo?

Pablo: Efectivamente, veinte años después seguimos siendo bastante poco serios y nada constantes. Tiruleque también es un monicreque, un títere. Nosotros pensamos más en ese significado cuando buscamos el nombre.

 

Foto: Manu San Martín

 

Hacéis música de raíz, aunque pueden rastrearse trazas de otros géneros, como, pongamos por caso, el jazz. Sin etiquetas, ¿cómo definiríais vuestra música? ¿A qué suena Tiruleque?

Pablo: Pues a eso, a Tiruleque, nada más y nada menos.

Serxo: Es cierto que uno de los mayores logros que hemos conseguido como banda es que tenemos un sonido muy reconocible, tanto por el trabajo en el desarrollo de la agrupación y su huella acústica como por el trabajo de las melodías y sus armonías. El nexo de unión siempre es que pase el filtro de ser músicas que nos gustaría escuchar como público, que no nos dejen en la indiferencia y, sobre todo, que nos diviertan.

 

 

Y si hablamos de influencias, ¿quién diríais que tuvo un impacto especial en vuestro sonido?

Miguel: Gente como Os Queixas, O Gaiteiriño do Piñeiro, O Cuco de Velle, Florencio “O Cego dos Vilares”, los hermanos Moreira, Manuel Viqueira, Veciños de Limiñoa, Pazos de Merexo, Félix García, Os Tres Morenos, O Poso, Marentes y muchos más son el núcleo de nuestra música. Porque tuvimos el privilegio de formar parte de esa cadena de transmisión.

Serxo: Luego, en lo que tiene que ver con nuestras influencias que no provienen del legado cultural de la tradición oral que nos transmitieron esas maestras y maestros, también podemos hablar de músicas y bandas de otras tradiciones que nos hicieron ser los músicos que hoy somos. Desde Elíades Ochoa, Mercedes Sosa, Michel Portal (recientemente fallecido), Richard Galliano, Paquito de Rivera, Los Tamara o, evidentemente, grupos de nuestra música que ya nos habían abierto camino para hacer lo que hacemos, como Milladoiro, Fuxan os Ventos, Berrogüetto y creo que muy especialmente también Os Cempés, que fue un grupo muy referencial.

 

 

 

Tiruleque (2009) fue el debut discográfico del grupo. ¿Qué os empujó a publicarlo? ¿Cómo recordáis la grabación de ese primer trabajo?

Miguel: Ese trabajo fue el resultado de los primeros cinco años desde la fundación del grupo. De hecho, es el más largo de todos, con casi sesenta minutos de música, donde ya se puede notar una evolución en el sonido de la banda en comparación con el sonido más tradicional del principio (2002 o 2003). El repertorio ya estaba muy rodado y decidimos inmortalizarlo en los estudios Bonham de A Coruña. Para muchos de nosotros era la primera experiencia en estudio y la verdad es que aprendimos mucho, que buena falta nos hacía.

 

Tiruleque recoge temas que ya son recurrentes en vuestro repertorio como “A Siñá Lixandra”, “Sansa” o “Spadas”. Suponemos que, al ser el primero, los temas fueron creciendo en ensayos y directos, pero ¿hubo alguno que se hiciese pensando específicamente en el disco o que cambiase notablemente durante la grabación?

Miguel: “Cen” posiblemente fue la pieza que más cambió a la hora de grabarla, ya que le habíamos hecho un arreglo de vientos muy diferente al que tocábamos en directo. Nuestro amigo Richi Casás colaboró con nosotros y nos ayudó mucho tanto en los arreglos como en la grabación.

Serxo: El funcionamiento de Tiruleque es muy particular en cuanto a cómo se producen las grabaciones de los discos. Nunca hicimos el trabajo de componer y reservar esas composiciones para el lanzamiento de un trabajo discográfico; siempre se prueban en directo antes de inmortalizarlas en el estudio de grabación.

 

 

En el disco también toma forma esa característica formación que casi podría verse como un cruce entre banda de música y cuarteto tradicional.

Miguel: La verdad es que sí. Empezamos como formación tradicional y poco a poco fuimos incorporando las diferentes inquietudes que teníamos cada uno de nosotros y al final de los seis gaiteros salieron un contrabajista, un acordeonista, un saxofonista y clarinetista, un gaitero y dos percusionistas. Todos tocamos varios instrumentos, cosa que nos facilita bastante a la hora de buscar diferentes sonoridades y arreglar los temas.

Serxo: Yo no pondría a Tiruleque como una especie de cruce entre el cuarteto tradicional y las bandas de música porque los lenguajes son muy diferentes en ambos casos. Tiruleque es una banda que bebe muy directamente de las murgas y las charangas tradicionales en la forma, pero representamos su evolución, bajo nuestro punto de vista. La introducción del contrabajo fue algo novedoso en esas formaciones y permitió trabajar más profundamente las armonías, además de aumentar considerablemente el arco dinámico del grupo.

 

 

 

Mu!! (2013) sigue la línea del anterior con esa combinación tan característica de elementos tradicionales y de composición propia. ¿Cómo abordáis la selección de materiales tradicionales? ¿Recogéis, acudís a cancioneros…?

Miguel: Cribamos diferentes fuentes; muchas veces son temas recogidos por alguno de nosotros, otras veces salen de archivos sonoros o de cancioneros de música tradicional. Una vez que decidimos montar un tema pasamos a la parte de los arreglos. La mayoría de las veces trabajamos de forma bastante coral, lo que ralentiza bastante el proceso, pero creo que llegamos a un mejor resultado: todos aportamos y nos sentimos parte del tema.

 

 

Y cuándo se trata de temas de composición propia, ¿cómo es el proceso creativo? ¿El desarrollo de los arreglos difiere mucho de cuando partís de temas tradicionales?

Miguel: Casi todos los temas de composición propia son de nuestro acordeonista Álex. La mayoría de las veces trae el trabajo bastante hecho para que el resto lo destrocemos un poco o le digamos que “eso no hay quien lo toque”… Entonces entre todos vamos puliendo hasta llegar a un consenso.

 

 

 

Outro que tal baila (2018) parece un disco aún más abierto a la influencia de otros géneros. ¿Lo veis así? ¿Era lo que perseguíais?

Miguel: Siempre hemos estado abiertos a diferentes géneros y en este disco coincidieron temas bastante diversos a nivel de sonoridad (¡hasta metimos un ukelele para probar si funcionaba el indie folk!).

Serxo: En ningún momento del proceso creativo de Tiruleque hubo líneas rojas a la experimentación con nuestras influencias, simplemente porque es lo natural y además es lo que nos motiva; al fin y al cabo la tradición es así como se conforma, así que si lo pensamos bien no estamos haciendo nada que no se haya hecho antes.

 

Foto: Manu San Martín

 

Cuando se trata de buscar inspiración en otras músicas, en otros géneros fuera de la música tradicional gallega, ¿dónde soléis encontrarla?

Miguel: La inquietud por experimentar a nivel musical está dentro de todos nosotros. Nos interesa la variedad sonora que nos aportan las diferentes culturas y nos encanta introducirlas en nuestro repertorio. De hecho, hay temas que suenan un poco a son cubano, a cumbia, dixieland, gnawa…

Serxo: Básicamente en la facilidad que tenemos como generación para nutrirnos de múltiples músicas con mucha facilidad.

 

 

Frente a los anteriores, también van ganando más espacio los temas cantados frente a los instrumentales. ¿Qué propició ese giro?

Miguel: Con la incorporación de Serxo y Jose ya en el segundo disco empezamos a introducir cada vez más temas cantados. Ellos estaban y están bastante ligados a las recogidas y tenían mucho material grabado. Gracias a ellos empezamos a explorar esa mina de oro que es el repertorio del canto tradicional.

Serxo: Tiene razón Miguel al señalar que el repertorio vocal ligado a la pandereta o a las percusiones de mano llegó con más fuerza con la incorporación de Jose y la mía, pero en Tiruleque siempre hubo una muy buena selección de temas vocales más ligados a la tradición tabernaria o gaitera que hoy son himnos del grupo, como por ejemplo la Lixandra o Sansa.

 

Muiñeira do Lacón” viene con un pequeño homenaje incluido al veterano programa de la Radio Galega Lume na palleira y a su director y presentador Emilio Espadañero. ¿Por qué ese homenaje?

Pablo: Porque es colega, se acuerda de nosotros muchas veces en el programa y, por desgracia, es el único programa decente de música gallega que queda, y al pobre lo tienen olvidado en Radio Galega Música, que solo los frikis como nosotros escuchamos.

 

 

 

En 2022 celebrasteis vuestros veinte años en la música con la edición de un recopilatorio titulado Tiruleque, 20 anos no camiño (2022) y una gira especial. ¿Qué recuerdos o anécdotas destacaríais de esa gira de aniversario?

Miguel: Fue un alto en el camino que nos hizo mirar un poco hacia atrás. Tuvimos la oportunidad de agradecer y reencontrarnos con mucha gente que nos lleva apoyando tantos años y sigue contando con nosotros y con nuestra música.

 

 

 

Repichoca (2025) es vuestro nuevo trabajo en el que recordáis A Repichoca, un local de A Coruña muy vinculado a vuestros inicios como banda. “Ahí va Carolina, dejadla pasar, va para Repichoca, se va a emborrachar” ya escuchábamos en “Siñá Lixandra” (Tiruleque, 2009). ¿Qué tenía ese local, ya cerrado, para dedicarle todo un disco?

Álex: Pues en ese local hemos pasado muchas horas tocando, disfrutando de la compañía de otros músicos de la ciudad, formando parte de esa simbiosis con los bailadores, en una especie de retroalimentación festiva en muchos casos solo interrumpida por el horario de cierre. Pero no solo va dedicado a ese local en concreto y a la gente que lo hizo posible. También, por extensión, a las otras “Repichocas” repartidas por nuestra tierra y, en su acepción más general, al propio momento festivo que viene a ser una repichoca: ese momento de unión musical espontánea.

 

En A Repichoca se hacían foliadas, pero en una ciudad, A Coruña. ¿Creéis que cambia mucho el carácter de una foliada dependiendo de si se desarrolla en un espacio urbano o rural?

Miguel: En esencia es lo mismo; lo que pasa es que en A Coruña cobraba más valor, ya que este lugar fue uno de los pocos oasis donde se velaba por la cultura del país. Todas las semanas había varios días de encuentro musical y personal en una ciudad cada vez más globalizada. El cierre de A Repichoca fue una pérdida enorme para todos nosotros.

Serxo: Las foliadas, seráns, polavilas… sufrieron el corte de transmisión en torno a los años 50 y 60 y coincide con el mal llamado desarrollismo y, sobre todo, con la huida a las ciudades y el descrédito social del mundo rural. No deja de ser natural que el resurgimiento de las foliadas fuese donde estaba la mayor parte de la juventud, que era en el ámbito urbano. Una generación a caballo entre la aldea y la ciudad, con conexiones fuertes en ambos mundos y que tenía claro que esta música y este baile eran para hacer comunidad y divertirse.

 

 

Vuestra música tiene mucho de ese espíritu de la foliada como lugar de encuentro y relación para bailar y cantar. ¿Es esa la idea central que os guía a la hora de componer temas propios o escoger temas tradicionales?

Álex: ¡Sin duda! Para nosotros es primordial esa interacción, esa “comunión” con el público. Es lo que le da sentido a lo que hacemos y siempre tenemos el foco puesto en el destinatario de nuestra música, ya sea echando unos puntos o acompañándonos en los coros. Es inevitable.

 

 

Repichoca es también un reconocimiento a las mujeres que fueron perpetuando el legado de nuestra música transmitiendo, cuando no enriqueciendo, coplas y melodías mediante la tradición oral. ¿Cómo traducís a la música ese reconocimiento en este trabajo?

Jose: El reconocimiento se traduce en incorporar las melodías que a nosotros nos llegaron, muchas veces melodías que mujeres compartieron con nosotros directamente en muchas tardes, y hacerlas nuestras, pasarlas por el tamiz de Tiruleque. Lo que a nosotros nos llegó, nosotros lo dejamos para quien lo quiera. Y lo mismo podemos decir de las coplas que llegaron a nosotros, aunque también creamos nuevas estrofas partiendo de esa melodía, como hicieron nuestras antecesoras; la música está viva.

Serxo: Se trata de algo tan básico como seguir difundiendo el legado que esas mujeres y maestras nos dieron, conscientes de la importancia de que la música que ellas recibieron no debe morir con ellas. Del mismo modo, nosotros la transmitimos.

 

Foto: Manu San Martín

 

En el disco tenemos una “Swinzurca” que se viene a sumar a “Poso-Dobles” y “Merexo e Bolca” de Mu!! o a “Rumbanera” de Otro que tal baila, por no hablar de “Mazo Té, Mazo” (Otro que tal baila), “Rachapistas” (Mu!!)… ¿Todos nuevos géneros musicales?

Pablo: ¡Molaba! Lo de poner nombres a los temas nunca fue lo nuestro, la verdad.

Serxo: No llegamos al nivel de inventar nuevos géneros ni tampoco lo pretendemos, pero sí que es cierto que a veces hacemos cosas que ni acaban de ser una cosa ni otra y por eso lo de los nombres psicodélicos.

 

 

Para alguien que aún no haya tenido la oportunidad de asistir a uno de los conciertos de Tiruleque, ¿cómo los describiríais? ¿Hacéis bueno eso de que cualquier lugar puede ser una buena plaza de baile?

Álex: Lo intentamos, al menos. Nuestro objetivo principal, como le pasa a la mayoría de los que nos ponemos delante de un público en nuestro ámbito, es conectar con el público y ponerlo a bailar y cantar con nosotros. Y si luego se van a casa silbando alguna de nuestras piezas, ¡mejor que mejor! Siempre que me preguntan por una descripción de nuestra música no puedo dejar de recordar a un amigo que, después de meditar la respuesta, dijo solemne: “mmm, pasan cosas”.

Serxo: Desmadre, Fuerza, Autenticidad, Gafapastismo, Baile, Complejidad, Sorpresa, Diversión, Risas, Tradición y Vanguardia; a veces incluso un Perralleirismo ilustradopero no hay palabras que puedan acercarse a una escucha real.

 

De A Repichoca a festivales como Ortigueira o L’Orient. Echando la vista atrás, ¿hay algún concierto que penséis que significó un punto de inflexión, un antes y un después, para Tiruleque?

Jose: Todos los conciertos tienen su importancia, dejando a un lado la magnitud que puedan tener. Al final también son vivencias compartidas con el grupo; muchas veces aquel concierto pequeñito que hiciste en medio de un robledal acaba quedando en nuestra memoria durante años y lo volvemos a vivir en nuestras conversaciones. Cada uno vive de manera diferente cada concierto, que también es lo interesante. No tanto como puntos de inflexión, sino como un desarrollo continuo del grupo.

 

Foto: Manu San Martín

 

Por cierto, en cuanto a lugares y fechas… ¿cuándo y dónde podremos ver a Tiruleque en directo próximamente?

Próximamente estaremos en la sala Rebullón (Mos) el 15 de marzo y en la sala Garufa (A Coruña) el 17 de abril. Y tenemos fechas cerradas ya para junio (en el Festival na Beira do Sar de Santiago de Compostela), julio (en la Rapa das Bestas de Sabucedo) y agosto. Y habrá más...

 

Con la perspectiva que dan más de veinte años de trayectoria, ¿cómo veis la escena actual de la música folk en Galicia?

Jose: Pues si piensas en lo que ves en una foliada, la verdad es que impacta, por el número de bailadoras y bailadores, tocadoras y tocadores… ¡salen gaiteras y gaiteros de debajo de las piedras! Las chicas y chicos están en el tradi y además lo viven en la foliada, compartiendo el baile comunal. Al final eso se traduce en que aparecen grupos en la escena musical y, bajo mi punto de vista, cuantos más mejor; cuanto más viva esté la música y más gente participe en ella, mejor. Y cuantos más estilos, más se retuerza la música tradicional o quizá menos se toque, que cada cual elija; cuanta más diversidad de opciones haya, más viva, más presente… Después, que cada una y cada uno escoja la opción que más le interese.

Serxo: Innegablemente, si hace veinte años alguien nos dice que la cultura del baile y la música comunal gallega estarían a este nivel, no creo que lo hubiéramos creído. Pasamos de conocernos prácticamente todos en el país a ir a una foliada y no conocer a la mayor parte de la gente. El que más o el que menos está ya en la dinámica de disfrutar de algo que está totalmente vivo y con una incorporación de gente joven impresionante. Si hablamos del panorama musical y de la profesionalización o de la producción de una industria propia, pues ahí hay más sombras, pero es cierto que hay un resurgimiento de las músicas vocales mezcladas con la electrónica y veremos qué poso dejan en estos niveles. Nosotros empezamos a tocar en una época en la que había otra ola semejante a principios de los dos mil con el auge del folk y de las y los gaiteros y de la música acústica; siempre hay olas que van y vienen y que dejan posos interesantes.

 

Foto: Manu San Martín

 

En la actualidad, ¿qué artista o grupo gallego nos recomendaríais? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?

Pablo: Os Vacalouras. Punk rock o algo así, con letras buenísimas, actitud brutal y mucha fiesta. Y como grupo por conocer, Punk’on Keixo.

 

Si abriéramos vuestras cuentas personales de Spotify, ¿qué escucharíamos? 100% Sinceridad, 0% Vergüenza.

Pablo: Yo no uso eso.

Álex: Ya somos dos.

Miguel: La tengo completamente hackeada por mis hijos :) Silk Sonic, Karol G, Camilo, Quevedo, Nina Simone, Mestre Ambrosio, Rubén Blades.

Serxo: En mi cuenta de Deezer actualmente tengo lo siguiente: Irmaus da Raia Seca, Rodrigo Alarcon, Rammstein, Anouar Brahem, Michael McGoldrick, Hamon Martin Quintet, The Police, Camarón de la Isla, Sara Tavares, Bruno Mars… 0 prejuicios.

  noticias