ARTISTA DA SEMANA EN GALCIIANTUNES DEL 15 AL 21 DE XUÑO
Hay artistas que construyen canciones y hay artistas que construyen universos. En el caso de LAW, música, interpretación, escritura e imagen forman parte de una misma búsqueda. Desde sus primeros lanzamientos hasta este nuevo Prometeo na cidade, la viguesa ha ido perfilando una propuesta cada vez más personal, en la que conviven lo urbano y lo ancestral, la reflexión y el baile, la tradición y la electrónica.
Después de publicar Lo esencial en 2024, LAW regresa ahora con un trabajo que toma como punto de partida la figura mitológica de Prometeo para reflexionar sobre la comunidad, la transformación, la capacidad del arte para iluminar y la necesidad de volver a conectar con aquello que realmente importa. Un disco que nace, según ella misma, tras meses preguntándose qué quería contar y cómo hacerlo.
Hablamos con ella sobre la evolución del proyecto, la importancia de Coia en su identidad artística, el papel de la naturaleza en su imaginario, la incorporación de elementos de la tradición gallega, sus directos como espacios de encuentro y ese camino que va de La Extremaunción a Prometeo na cidade.

Foto: Candela Lora
Cantante, compositora, actriz, dobladora, modelo, profesora de canto, guionista de manga… La sensación es que la música no aparece aislada, sino como una parte más de un universo creativo bastante amplio. Cuando empezaste a crear, ¿tenías claro que todas esas disciplinas iban a convivir de alguna manera?
LAW: Mi vida siempre ha estado marcada por el arte. Probé distintas disciplinas y todas coexisten en mí. Pero, de ser algo, soy música. Nunca pensé si quería hacer un proyecto total como es LAW, simplemente llegó. Construyo mirando al futuro, pero siempre con los pies en el presente.
¿Qué encontramos en común entre la LAW que escribe una canción, la que actúa o la que crea una historia?
LAW: La LAW compositora es más vulnerable y analítica. Le doy muchas vueltas a casi todo lo que hago y he tenido que renunciar al ideal de perfección, porque pone muchos frenos a la creación artística. La que actúa es una versión amplificada de mi verdadera esencia. Es la LAW más real porque me permito expresar y performar quién soy, sin necesidad de reprimirme para encajar. La LAW que escribe es la misma niña que en su piso de Coia creaba historias y poemas de madrugada.

Foto: Candela Lora
Los nombres artísticos suelen ser una carta de presentación. ¿Qué hay detrás de LAW y por qué sentiste que ese era el nombre bajo el que querías crear?
LAW: Esto crea mucho revuelo. “¿LAW viene de ley?”, me preguntan. No pensé mucho en el nombre. Solo quería que se pareciese al mío, a “Lau” —que es como me llama casi todo el mundo fuera del círculo artístico—. Estéticamente me gustaba y, además, es el nombre de mi personaje del manga One Piece, Trafalgar Law. Sé que no lo parece, pero tengo una vena muy otaku.
En una entrevista para La Voz de Galicia te definías como “un mono suelto en la ciudad”. Hay una tensión muy presente en tu obra entre lo urbano y lo natural, entre el barrio y la tribu. ¿Sigues reconociéndote en esa imagen?
LAW: Sí. Fue posiblemente la mejor definición que he dado de mí misma. Tengo una gran necesidad de conectar con la esencia, con la colectividad, con la pertenencia humana y con la naturaleza. Pero al final vivo en una ciudad y no en la selva. Hay problemas del día a día que me afectan y que afectan a los demás. No puedo alejar eso de mí. Quien se ensimisma tanto en el “yo” no ve los problemas del mundo. Para mí no tiene sentido vivir mirando exclusivamente hacia dentro.
Tu primera canción publicada en Spotify llega en 2020, pero imaginamos que LAW como proyecto venía de antes. ¿En qué momento sentiste que podía convertirse en un proyecto artístico propio?
LAW: Cuando canté por primera vez temas propios en un concierto y vi que conectaban con la gente. No tuve más pretensiones previas que crear y compartir.
Si algo llama la atención al mirar tu trayectoria, es que el primer tema que publicas se llama “La Extremaunción”, en 2020. ¿Cómo se inicia un camino artístico hablando precisamente del final de las cosas?
LAW: “La Extremaunción” es una canción de la que estoy orgullosa. Sigue gustándome a día de hoy y recuerdo que, al terminarla, lloré porque pensaba que no estaba a la altura. Ahora la veo con mucha dignidad y cariño. Para mí, es necesario dejar atrás para avanzar. En la destrucción hay nuevos comienzos. Así que esta primera canción tal vez fue el final de “Laura, la cantante” y el comienzo de “LAW, la compositora”.
En 2023 publicas “Diablo”, un tema que llegó acompañado de tu primer videoclip, con un guion escrito por ti misma y una propuesta muy cinematográfica dirigida por Álex Mufasa. ¿Fue en ese momento cuando entendiste que la dimensión visual iba a ser tan importante en el proyecto como la musical?
LAW: Siempre me ha gustado la imagen. La fotografía, el cine, la pintura… Pero tal vez fue en este videoclip cuando pensé que podía integrar una propuesta cinematográfica en mi carrera como cantante. Me encantaría poder dedicarle tantas horas, empeño y mimo a todas mis producciones visuales como le dediqué a “Diablo” (donde, además, conté con un equipo de trabajo excepcional). Pero, al final, los medios son limitados, porque yo financio y dirijo mi propio proyecto. Si me mandan dinerito, monto una película increíble para la próxima. Prometido.
Ya entonces definías tu música como un lugar donde convivían el R&B, el hip hop, el soul, el reggae o incluso referencias japonesas. ¿Han cambiado mucho las influencias desde aquel momento?
LAW: Han cambiado. Porque yo misma he cambiado. Tuve un proceso personal muy intenso allá por 2022. Mi forma de ver el mundo cambió en muchos aspectos, y así lo hizo también mi música. Diría que hay mucho de la LAW del pasado en el presente, pero ahora con muchísima más claridad sobre lo que quiero hacer. Encontré el mensaje, lo que realmente quería contar. Lo de las referencias japonesas… simplemente otaku.

Foto: Candela Lora
Sin etiquetas, ¿cómo definirías la música que haces?
LAW: Música para monos sueltos en la ciudad que desean volver a congregarse alrededor de las hogueras.

En 2024 llega Lo esencial, tu primer EP. ¿Qué representó aquel trabajo dentro de la evolución de LAW?
LAW: Creo que nunca había hablado en profundidad de esto, pero supuso una ruptura con lo anterior y un momento de resistencia y reafirmación personal. Mucha gente creyó que se me había ido un poco la pinza. Venía de hacer música más urbana para pasar a cantarle al fuego y meter psytrance a muerte. Fue un proceso duro, en el sentido de que recibí… no diría que críticas, pero sí desconcierto. Sin embargo, también validación. La gente describió el disco como “de madurez artística”. Mi sonido y mi discurso dejaban de ser genéricos para empezar a convertirse en algo diferente, genuino. Entendí quién quería ser realmente. Tocó resistir un poco la tormenta, pero yo sabía que tenía que ser quien era. Y que, con el tiempo, me entenderían. Y así fue.
El propio título parecía una declaración de intenciones. ¿Qué era “lo esencial” para ti en ese momento? ¿Y qué cosas dejaron de serlo después?
LAW: Lo esencial es que todos los humanos necesitamos amor y comunidad y tememos el sufrimiento. En este sistema enfermo, las personas estamos apartadas de nuestra naturaleza, y es urgente volver a ella: al cuidado conjunto, al disfrute de la existencia, a la conexión con la naturaleza. Y la base de eso son unos derechos humanos fundamentales garantizados y globales. Lo esencial sigue siendo lo mismo para mí.

Ahora, en 2026, presentas Prometeo na cidade, un EP en el que aparecen ideas como la rebeldía o la transformación. ¿Cómo nace este nuevo trabajo?
LAW: Las ideas de las canciones llegaron a mí, y después pensé en qué tenían en común todas ellas. Encontré la respuesta en este titán que aceptó el sacrificio personal a cambio de llevar lo bueno —la verdad, la rebelión contra quienes nos oprimen, la sabiduría— al mundo.
Lo primero que llama la atención es el nombre: Prometeo es, en la mitología griega, la figura que robó el fuego de los dioses para entregárselo a la humanidad. ¿Qué encontraste en esa historia para situarla aquí y ahora?
LAW: Es casi una comparación irónica. Pensé en cómo sería la llegada de Prometeo con su antorcha en el presente, en una sociedad individualista, sin capacidad para detenerse a observar. Parece que lo que digo es muy tremendista, y que soy muy dura con las personas. Nada más lejos de la realidad: creo que la humanidad es asombrosa, y que tiene una gran capacidad de transformación. Hay mucha gente infeliz en esta sociedad y señalar el problema es el comienzo del cambio.

Foto: Candela Lora
En la presentación del trabajo, en tus redes, lo dedicabas a las “Prometeas y los Prometeos que se rebelan para llevar la luz al mundo”. En un momento en el que parece más fácil resignarse que intentar cambiar las cosas, ¿crees que el arte sigue teniendo esa capacidad de iluminar?
LAW: Estoy completamente convencida de ello, y en el momento en que deje de creerlo, dejaré de ser artista.
En el mismo post comentas que fue un proceso de muchos meses preguntándote qué querías contar realmente y cómo hacerlo. Ahora que el disco ya está fuera, ¿cómo fuiste respondiendo a esas dudas durante el proceso de creación?
LAW: Paseando y observando. Escribiendo mucho, que es como mejor me comunico conmigo misma. También compartiendo las ideas con la gente de mi entorno y escuchando sus opiniones.

Foto: Candela Lora
A lo largo del disco aparece con frecuencia la idea de que formamos parte de algo más grande que nosotros mismos. ¿Es una visión que nace de la espiritualidad, de la experiencia personal o de una forma concreta de entender el mundo?
LAW: Siempre lo pensé, pero ahora le pongo palabras. Es una creencia interna y también es ciencia. En parte también es por la socialización que he recibido y por experiencias vitales personales y colectivas.
“Mañá de domingo” funciona también como una celebración de la pausa, de la calma y de la belleza de lo cotidiano. ¿Crees que estamos perdiendo la capacidad de aburrirnos, de parar o simplemente de estar?
LAW: Sí. Y espero que podamos ganar la batalla a la hiperestimulación. El aburrimiento es la gasolina de la creatividad. Es muy difícil salir de esta rueda de hámster en la que nos han metido… Pero, como dije, creo en la capacidad de cambio de la humanidad.
“Lévame a ese lugar” destaca también por la incorporación de elementos más próximos a la tradición, como la pandereta. ¿La presencia de estos elementos responde a una exploración puntual o sientes que cada vez hay más espacio en tu música para dialogar con la tradición?
LAW: Me dejo guiar por la intuición. Simplemente sentí que quería hacerlo, no le di demasiadas vueltas. Yo estoy al servicio de la música y del mensaje y sentí que esa fuerza de la tradición gallega me ayudaba a transmitir mejor esto. La tradición tiene mucha conexión con lo esencial.

Foto: Candela Lora
Este tema es también el que cuenta con videoclip propio, dirigido por Izan Mínguez, a partir de una idea creativa tuya. En él vemos una oposición muy clara entre las cadenas y la naturaleza, entre la contención y la libertad. ¿Qué encontrasteis en el tema para convertirlo en la pieza visual que representa el disco?
LAW: Quería destacarlo porque me parecía el tema más representativo del disco, el que defendía mejor el concepto general. Además me toca especialmente la fibra y, si me emociona a mí, creo que puede conectar con los demás.
Salvo ese videoclip, el resto de los temas están acompañados por visualizers. En todos ellos hay una presencia constante de la naturaleza. ¿Qué papel juega ese imaginario dentro del universo de Prometeo na cidade?
LAW: La naturaleza se va desvirtuando conforme los temas se oscurecen. Pasa de plantas muy cuidadas y vivas a un desierto.
Tanto Lo esencial como Prometeo na cidade llegan de la mano de Galunk Producións. En un momento en el que muchos artistas apuestan por la autoedición, ¿qué te aporta trabajar con un sello?
LAW: Paz mental y acompañamiento. Me ayudan con todos los trámites burocráticos, que son un rollo, y me brindan mucho acompañamiento en el camino. También se encargan del booking, de las subidas y gestión de los temas en las plataformas… Están muy involucrados en el proyecto y me hacen la vida más fácil. Les estoy muy agradecida por tener fe en mí.
En tus directos conviven la electrónica, la instrumentación en vivo y una relación muy cercana con el público. ¿Cómo se construye la experiencia de LAW sobre el escenario? ¿Qué hay en ella que probablemente no se perciba escuchando solo las canciones en casa?
LAW: Yo la describo como hogueras en las cuevas en el mundo contemporáneo. Creo que mis conciertos generan un sentimiento de pertenencia, de comunidad, que en casa no se consigue. Además de pasarlo muy bien y bailar, también hay espacio para la introspección y para pensar en las realidades injustas que existen en el mundo. Es un ejercicio de renovación personal.

Foto: Candela Lora
“Pasamos tanto tempo na procura do sentido desta vida e o seu fin, que non nos chega o tempo para vivila”, cantas en “Mañá de domingo”. Mirando el camino que va de “La Extremaunción” a Prometeo na cidade, ¿crees que hoy buscas respuestas distintas o has aprendido a formular mejor las preguntas?
LAW: He formulado nuevas preguntas y he encontrado nuevas respuestas.
¿Qué artista o grupo gallego nos recomendarías? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?
LAW: Wöyza siempre será un must. Una voz increíble, una propuesta femenina y feminista que persiste en el tiempo. Y también gente como Lidia India, hydn, y otras muchas mujeres que están cambiando el mundo.
Y si abriésemos tu cuenta personal de Spotify, ¿qué escucharíamos? 100% sinceridad, 0% vergüenza.
LAW: Desde Lauryn Hill hasta De Ninghures pasando por Incubus, Cultura Profética, Silvana Estrada, Astrix, Estopa o Chopin. Escucho de todo y todo me nutre.

